El diputado nacional de IU Gaspar Llamazares afirmó ayer en Mieres que en estas elecciones «hay un programa oculto compartido tanto por parte del PP como del PSOE» que es el «programa del ajuste permanente», lo que se traduce en «el recorte del gasto público para no financiar las políticas sociales». Además sostuvo que ese programa significaría la privatización de los servicios sociales y de transporte, provocando el «desmantelamiento del Estado del Bienestar».
En este sentido, Llamazares aconsejó a los asturianos que no se crean las promesas de la derecha ni las del PSOE: «Por mucho que os digan que van a mejorar el sistema educativo, la sanidad o el transporte, no os lo creáis, porque su verdadero programa es el ajuste interminable». Los ciudadanos «tenemos que reaccionar y defender nuestras conquistas». De hecho, insistió en que las políticas de izquierdas, la consolidación del Estado del Bienestar, la transparencia y el control del gasto público son, en estos momentos, la «única salida a la crisis». Asimismo, indicó que la única diferencia existente entre el Partido Popular y el liderado por Francisco Álvarez-Cascos es que Mariano Rajoy pretende, «sobre el mal de los españoles», utilizar los ayuntamientos para «ganar La Moncloa».
Por su parte, ante la recién polémica de la legalización de las listas de Bildu, el diputado sostuvo que el hecho de que el Tribunal Constitucional haya autorizado las listas del partido de nuevo cuño «es un bien para la democracia española». Esto, en opinión de Llamazares, supone una desautorización para el PP y una «falta de valentía de los socialistas por no defender la democracia frente a la presión de la derecha». Llamazares también criticó la actitud de José Luis Rodríguez Zapatero al respecto de «la memoria histórica, ya que ha sido incapaz» de avanzar de manera sustancial con respecto a algo que es «tan querido desde la izquierda». Y destacó que es significativo que el único juez (Baltarsar Garzón) que se «ha atrevido a juzgar el franquismo y los fusilamientos esté inhabilitado, con un PSOE que mira hacia otro lado».
Por su lado, el candidato de IU-Los Verdes a la Presidencia del Principado, Jesús Iglesias, aseguró que la coalición es «el seguro de vida del Estado del Bienestar en Asturias» por lo que mostró su convicción de que «somos más necesarios que nunca».
En relación a la derecha, señaló que se presenta en Asturias con «dos caras»: Álvarez-Cascos, que tiene «el atrevimiento de construir un discurso alejado de la política, por encima del bien y del mal, y que parte de descalificarla y de denigrarla», lo que responde «a la lógica de la derecha que quiere devaluar el peso de la democracia, ya que así será más fácil imponer las políticas que benefician a los poderosos». Según Iglesiasm esto demuestra una «tremenda osadía» de quien fue el «dóberman» del Partido Popular de José María Aznar y ministro de Fomento del Gobierno que «nos metió en la guerra de Irak».
La otra cara es la del PP «personificada por Isabel Pérez-Espinosa, pero a la sombra del de siempre, Gabino de Lorenzo». En definitiva, ambas propuestas «pretenden acabar con las políticas sociales, favoreciendo su privatización».