Los dos pollos que la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) tiene listos para soltar el próximo verano en los Picos de Europa -como continuación del proyecto de recuperación de esta especie en la Cordillera Cantábrica- «necesitan una respuesta urgente». El portavoz de la asociación, Gerardo Báguena, explicó ayer que «en un máximo de dos semanas» tendrían que estar listas las jaulas en las que se alojarán las dos aves y «como máximo en 25 ó 30 días» la Fundación deberá tener «una respuesta». El Gobierno de Aragón deberá dar el visto bueno a la cesión solicitada por el Principado de Asturias, pero éste tendrá que confirmar si el proceso de recuperación sigue o no en marcha.
En principio, considera Báguena, «este proyecto no es una cuestión política», con lo que el cambio de signo de los gobiernos no debería afectar a la continuación del proceso. A juicio del conservacionista «la recuperación del quebrantahuesos en los Picos de Europa es un tema de interés general», una oportunidad «para la biodiversidad y el mundo rural» además del regreso de una especie extinta en la zona desde hace más de medio siglo.
La buena marcha del proceso -uno de los dos pollos soltados el año pasado es totalmente autónomo y, además, atrae hasta los Picos a otras poblaciones de quebrantahuesos- supone un aditivo para su continuación porque «podemos pensar en el retorno de esta especie y el valor añadido de esta realidad», explica Báguena.
Con cautela pero con contundencia desde FCQ esperan «un compromiso político estable y urgente» para que el visto bueno llegue «antes de que el plazo biológico de las aves expire». Báguena cree que la labor de la Fundación es «una función pública y un derecho de los ciudadanos», con lo que nada hacer presagiar que «tal como se ha planteado el proyecto algo pudiera paralizarlo en la actualidad». De hecho, «confiamos en el apoyo del Gobierno» regional asturiano, pero insisten en una respuesta «ágil» para no agotar el tiempo y acabar con el trabajo de hace unos meses.
Hay que recordar que los dos pollos incubados artificialmente en el Centro de Cría (de Aragón) de la FCQ ya están preparados para vivir en libertad. Sería un paso de gigante en la recuperación de la especie además de «una oportunidad para el desarrollo rural» generada en un contexto «con una base social arraigada», concluye Gerardo Báguena.