Foro Asturias cuenta desde ayer en sus filas con los apellidos más ilustres del socialismo asturiano. Rafael Fernández Tomás, hijo del primer presidente del Principado, Rafael Fernández Álvarez, y de la ex concejala ovetense Purificación Tomás y nieto del sindicalista Belarmino Tomás -presidente del Consejo Soberano de Asturias y León durante la Guerra Civil- suscribió en Gijón su ficha de afiliado, con el aval del presidente del partido, Francisco Álvarez-Cascos.
Fernández Tomás, a su vez, fue militante del PSOE hasta septiembre de 2010, cuando se dio de baja entre críticas a las «drásticas medidas antisociales, no dignas de un partido socialista» que había adoptado el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Ayer recordó que entre él mismo, sus padres y su abuelo «acumulamos 206 años de militancia con carné» en el PSOE, pero recalcó que su paso a Foro no supone por su parte «ningún cambio en relación con la ideología». «Las decisiones hay que tomarlas en el momento adecuado y me parece que Foro Asturias es donde debo estar ubicado», explicó.
El partido de Cascos es para él, según expuso en un escrito que dirigió a los responsables de la formación en Gijón y que tras la firma de su ficha leyó ante los medios de comunicación, «un proceso original que todos podemos enriquecer», en un momento en el que «nadie tiene derecho de estar en su casa mientras se juega el destino de nuestros hijos y nuestros nietos».
Tras hacer un crudo relato del actual panorama de crisis económica y desempleo, sin ahorrar críticas al Gobierno, al PP, a la banca o al Fondo Monetario Internacional, Fernández Tomás afirmó «que hoy se abre una coyuntura histórica en Asturias para enfrentar sus problemas y enriquecer a España», merced al triunfo de Foro en las elecciones autonómicas del pasado día 22. «Las hormigas asturianas, la gente común pues, al derrotar a los dos grandes partidos nacionales, nos han mostrado el camino de la unión de todos», aseguró el ex afiliado socialista, para quien ahora «hay un sentimiento de ilusión en Asturias por la forma en la que, tan sólo en cinco meses, un pequeño grupo logró aglutinar a más de 10.000 militantes actuales».
Explicó, asimismo, que a sus 71 años, «satisfechas sus realizaciones personales, políticas, familiares, económicas y sociales en México», donde nació tras el exilio de sus padres, decidió hace cuatro años regresar a Asturias «para colaborar sin ninguna pretensión por el futuro de esta tierra». Y eso es lo que piensa hacer en su nueva militancia, aseguró al ser preguntado por si tenía la intención de formar parte de alguna manera en un gobierno presidido por Álvarez-Cascos. «Vengo a colaborar como una hormiga más, tengo cincuenta años de militancia y sé lo que es la disciplina de un partido», dijo tras insistir en que sus ambiciones políticas quedaron colmadas en México, donde «fui diputado federal, fundé un partido y estuve en el Gobierno de la Ciudad de México con Cuauhtemoc Cárdenas».
Cascos, que en numerosas ocasiones elogió en público la figura de Rafael Fernández Álvarez, a quien en algún discurso de la reciente campaña electoral se refirió como «el mejor presidente que ha tenido el Principado», le dijo a su hijo que en Foro «nos sentimos muy honrados con tu alta» y quiso pedirle solamente una cosa: «que no reduzcas tus exigencias, para hacernos mejores a todos». La presidenta local del partido, Carmen Moriyón, destacó a su vez que, además del significado político del acto de ayer, lo consideraba «un momento entrañable» por lo que significaba la figura del hijo del primer presidente asturiano.