Las obras del enlace de San Roque del Acebal, que complementan el tramo Unquera-Pendueles de la autovía del Cantábrico, ya han comenzado. Así lo confirmaban ayer a EL COMERCIO fuentes cercanas al Ministerio de Fomento. Y es que aunque la zona en cuestión lleva levantada bastante tiempo, no fue hasta hace pocos días cuando se realizó el replanteo inicial y se comenzó a dar forma a las dos rotondas y la vía que permitirán a los vehículos acceder a la autovía a su paso por esta localidad llanisca. Una actuación que, si bien no se contemplaba en el proyecto inicial, fue incluida a posteriori gracias a la presión de los empresarios de la zona, una de las más industrializadas del concejo de Llanes.
La verdad es que la obra acumula un importante retraso, paralelo al del propio subtramo. Claro está que es complicado hacer un enlace si no existe la autovía a la que se pretende dar entrada y salida. Es por eso que, a pesar de que esta obra fue adjudicada en enero de 2010, no se le pudo empezar a dar forma hasta ahora. Contará con un presupuesto de 2,6 millones de euros -aunque se licitó en 2,9- y será la empresa Obras Generales del Norte, S.A. será quien se encargue de conectar la futura autovía del Cantábrico con la carretera nacional que atraviesa el pueblo de San Roque.
Según el proyecto, el enlace que se ha ideado para la localidad será de tipo «diamante con pesas» con paso bajo la autovía y, para ello, se empleará un paso inferior que conectará las dos rotondas previstas en la construcción. Estas glorietas tendrán una calzada anular de nueve metros de anchura (un radio de 15 metros) y el ramal que las conecta dispondrá de un carril por cada sentido separados por una pequeña mediana. Además, para el diseño de este enlace hubo que contar con la existencia del Camino de Santiago. Es por él que se prevé hacer un paso inferior para el tránsito peatonal -bajo el ramal de unión de las glorietas- que restituya la senda protegida en el trazado del subtramo Llanes-Pendueles.
Existe un plazo de 18 meses para construir el enlace aunque se confía en que la obra vaya rápido y se pueda tener todo el subtramo para principios de 2012. La inclusión a posteriori de esta actuación -que fue aprobada en el Pleno del Ayuntamiento de Llanes a petición de los empresarios- supuso que, además de los 2,6 millones del enlace, se sumasen otros 238.794 euros al presupuesto total de la obra. La misma cantidad que deberá repartirse entre los 82 propietarios afectados por las expropiaciones.
Con la llegada del buen tiempo, la obra del Unquera-Pendueles sigue avanzando más decidida que antes. Aseguran los responsables de la obra que se trata del «ritmo normal» y que en estos momentos el trabajo se encuentra «en su punto álgido de actividad». Se trabaja en casi la totalidad del subtramo, desde la zona de Parres hasta La Arquera, desde Andrín hasta Pendueles. Y ahora se suma la actividad en el enlace de San Roque.
Donde siguen a la espera es en el otro subtramo, el Unquera-Pendueles. Se espera que «en breve» el Ministerio de Medio Ambiente, una vez terminadas las pertinentes consultas sobre el modificado efectuado en la zona de Bustio para continuar con las obras, decida si es necesario un nuevo estudio de impacto ambiental o no. De ser necesario, la obra se retrasaría varios meses. De no serlo, puesto que el modificado incluido no presenta demasiadas variaciones con el inicial -tan sólo se eleva la altura por la que discurre la autovía y se agudizan un poco las rasantes-, entonces las obras podrían retomarse pocas semanas después de dicha resolución. Sea como sea, el Unquera-Llanes sigue haciendo historia.