Los dos brigadistas asturianos de la flotilla a Gaza que se encuentran encerrados en la Embajada española en Atenas, iniciarán mañana, lunes, una huelga de hambre, junto a otros cuatro internacionalistas españoles, para exigir la devolución del barco en el que pretenden trasladar ayuda humanitaria a Palestina y que está retenido en el puerto de la capital griega para sabotear la operación.
Rafael Palacios confirmó ayer a este periódico que tanto él como Miguel San Miguel, los dos activistas asturianos, dejarán de ingerir alimentos al mediodía, salvo que antes de esa fecha, el Ministerio de Asuntos Exteriores español se compromete a hacer gestiones ante sus colegas griegos para que el 'Gernika' sea devuelto a sus propietarios.
La determinación de Palacios y San Miguel es firme y están convencidos de que su acción va encaminada a desbloquear definitivamente un conflicto en el que la diplomacia española solo responde «con el silencio».
El ánimo de los brigadistas españoles «está muy alto» y son muchas las personas que les envían ánimos a su encierro, no solamente desde España, sino desde la propia Atenas. La privilegiada situación de la Embajada española, ubicada en un lugar muy frecuentado de la capital grieg,a la convierte en un lugar idóneo para que desde el propio balcón de la legación, los encerrados expliquen a los transeúntes las razones de su reclusión, «y están respondiendo de manera muy satisfactoria», subrayó Palacios, quien fuera hasta hace meses director de la Agencia Asturiana de Cooperación.
Los integrantes de la flotilla española a Gaza redactaron ayer un comunicado en el que manifiestan su desaprobación por la «inhibición» de España en las gestiones para revertir la incautación del 'Gernika'. «A una petición tan básica, democrática y legal como la de navegar libremente con el barco financiado con las aportaciones de miles de ciudadanos y ciudadanas del Estado español, el Ministerio de Asuntos Exteriores nos responde con una declaración autoritaria que revela su falta de sensibilidad», lamenta la nota de los diez brigadistas aún encerrados.
Romper el cerco
A pesar de que los integrantes de la flotilla son conscientes de las dificultades para conseguir su propósito, el objetivo de Rumbo a Gaza sigue siendo «zarpar para romper y poner fin el bloqueo ilegal israelí de la Franja». Los tripulantes humanitarios llegaron a Grecia la pasada semana para transportar la ayuda, pero la orden del Gobierno griego de inmovilizar los barcos de la flotilla, les llevó a encerrarse en la Embajada.