Villanueva de la Tercia ya no camina sola. La pedanía leonesa de Villamanín ha encontrado apoyo en cinco pueblos socialistas más del municipio (Casares de Arbas, Ventosilla, San Martín, Velilla y Busdongo) para hacer frente a un alcalde, Óscar Gutiérrez, que ignora «nuestra existencia y no hace nada para sacarnos adelante».
A finales de año pasado, Villanueva manifestó su clara intención de segregarse de Villamanín por la «absoluta dejadez» del Ayuntamiento», encabezado por el popular Óscar Gutiérrez, quien rige la Casa Consistorial desde 1991. Asimismo, expresó su intención de adherirse a Lena. Pero cambiar de escenario implicaría modificar dos leyes orgánicas, una del Principado de Asturias y otra de Castilla y León, además de convocar un referéndum en la zona, tres cuestiones que «hacen casi imposible llevarlo adelante», según reconoce la portavoz del PSOE en el Consistorio de Villamanín, María del Carmen Iglesias.
Los problemas comenzaron en 1995 tras romperse la vieja red de aguas. Los vecinos se vieron obligados a afrontar ellos mismos el arreglo, con un gasto conjunto de 45.000 euros, unos mil euros por familia. «El gobierno local no destina ni un euro a las pedanías socialistas a pesar de que dice mantener una postura equitativa con las 19 que componen el municipio. Pero, si es así, que lo demuestre», reivindica Felipe Pardo, portavoz de Velilla. Además, explica que la forma de actuar del alcalde es, «al PSOE, ni agua». Pardo sostiene que, tras una reunión mantenida con el resto de pedanías socialistas, se ha abordado la posibilidad de que el Ayuntamiento abra una línea de crédito para construir depuradoras en varios pueblos: «Las necesitamos con urgencia y nosotros no podemos asumir el coste. Si es verdad que es equitativo, que lo demuestre», subraya.
El portavoz de Velilla indica que la independencia, en principio, es un «órdago», pero si no se les escucha, se pensarán «seriamente la posibilidad legal de desgajarse de Villamanín y hermanarse con Lena», ya que, según argumentan, este concejo «sabe gestionar muy bien los recursos y distribuirlos entre las zonas rurales».
Entre las seis pedanías son unos trescientos vecinos los que dicen «sentirse abandonados por Villamanín». Concretamente, el portavoz de Casares, Benigno Rodríguez se pregunta para qué necesitan un Ayuntamiento si lo «único que hace es correr con los gastos del alumbrado y la basura». En esta localidad residen cerca de 80 vecinos quienes, según indica Rodríguez, se sienten «engañados» desde hace muchos años. «Hace tiempo, Endesa adquirió terrenos de nuestro pueblo y pagó al Consistorio cerca de 20 millones. De ellos no se invirtió nada en este núcleo».
Casares es consciente de que desligarse de Villamanín no es viable, pero esto es «un grito de auxilio». En este sentido, apunta que estas localidades se están quedando sin población y que son muy «afines a Asturias». Hasta tal punto, que «hablamos como ellos», dice Rodríguez, quien reconoce sentirse «astur-leonés».
«No lo veo posible»
Esta situación no preocupa en exceso al alcalde del municipio que, en la elecciones celebradas en mayo, salió reelegido con mayoría absoluta. Desde su punto de vista, esta denuncia vecinal y el intento de cambiar de comunidad autónoma no son más que una artimaña bajo la que se esconde «una treta política porque ni siquiera se han puesto en contacto conmigo para trasmitirme su malestar».
María Carmen Iglesias, portavoz de los socialistas en el Ayuntamiento de Villamanín, quiere dejar claro que estas pedanías «quieren mantener sus costumbres y tradiciones». Por eso, espera que «el alcalde haya reflexionado y comience el mandato apoyándonos a todos por igual, porque no vamos a consentir que nos ningunee más».
Por su parte, el regidor de Lena, Ramón Argüelles, también se muestra cauto con la propuesta de secesión. Según recuerda, invitó en mayo a la presidenta de la junta vecinal de Villanueva de la Tercia, Ana Gutiérrez, y a otros compañeros de la zona a visitar el municipio a mediados de julio. Una invitación que fue aceptada, aunque no tiene fecha concreta. «Me siento agradecido y elogiado por que varios pueblos leoneses quieran integrarse con nosotros, pero otra cosa es que sea posible. Les escucharé y me ofrezco, incluso, para mejorar el diálogo entre ellos y el Ayuntamiento de Villamanín. Es lo único que puedo hacer», matizó.