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La pequeña gran historia de la calle de la Fruta

los episodios avilesinos

La pequeña gran historia de la calle de la Fruta

Rúa antigua y emblemática, fue, durante un tiempo, la calle principal de la Villa

14.08.11 - 02:37 -
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Avilés no tiene partida de nacimiento. Sabido es que su fundación no tiene fecha. Por tanto, tampoco sus calles más antiguas, que estaban protegidas por una muralla (episodio aparte), de unos 800 metros de longitud, que las abarcaba.
Hablo de las, hoy, conocidas como La Ferrería, La Fruta, El Sol, San Bernardo y Los Alfolíes. Las que concentraban más actividad y vecindario eran las dos primeras, paralelas entre sí y que estaban unidas por la del Sol, formando entre las tres una H.
La de La Fruta no siempre respondió a este refrescante nombre, ni era tan uniforme su línea recta actual. Y además, al principio -de su historia- la calle no era una, sino dos. Porque la 'desembocadura' de la calle del Sol en ella, conformaba un ensanchamiento o pequeña plazoleta ('plaza de la Villa'), que facilitaba la división. Desde dicho lugar hasta el inicio de la calle (en una de las puerta de entrada de la muralla: 'la del Reloj') era 'Cimadevilla'.
El segundo tramo, que iba desde la plaza de la Villa, hoy desaparecida, hasta su final en un paredón, que la separaba de la propiedad de los Alas (y luego de los marqueses de Camposagrado), y era conocida como 'calle Oscura'.
Por supuesto que los dos tramos, que entonces formaban la actual calle de La Fruta, contaban con soportales, a ambos lados, dejando solo a cielo abierto un espacio por el que cabía un carro tirado por bueyes, excepto al final de la Calle Oscura, donde era tal el estrechamiento que podían abarcarse las columnas de ambos lados extendiendo los brazos.
A consecuencia del tremendo incendio que sufrió Avilés en 1478, cambiaron muchos aspectos urbanísticos de la Villa. Por ejemplo, cuando se reconstruyó esta calle, la que fue Cimadevilla, pasó a ser Rúa Nueva, y la plaza de la Villa: plaza de la Rúa Nueva. La Oscura siguió a oscuras. También por entonces se construyó, en aquella plaza de la Villa, la casa del Concejo (con funciones de lo que hoy conocemos como ayuntamiento).
Pero el 4 de diciembre de 1621, un nuevo incendio destruye las casas de la Rúa Nueva. En la restauración la calle ganó en amplitud y fue entonces cuando se la renombró como de La Fruta, al instalarse en ella puestos de venta de productos de la huerta. Entre siglos XIX y XX, la vía sufrió una gran transformación al levantarse en ella magníficos edificios de varias alturas. Entonces fue la calle principal de Avilés, hasta que le quitó ese título la calle de La Cámara cuando comenzó a estirarse.
La Fruta, calle tan corta como hermosa, tiene singularidades que llaman la atención. Por ejemplo comienza y termina con fuentes en la margen derecha: la de Doña Rolindes (adosada al ayuntamiento) y la del Centenario del Bollo (al lado de la Cámara de Comercio).
Por otro lado está la cuestión palaciega. Situándose al principio o al final de la calle siempre tendrá uno -al fondo- un espléndido palacio (del siglo XVII) a la vista: el Ferrera (hoy hotel de cinco estrellas) y Camposagrado (actualmente sede de la Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias).
Luego está el factor boticario, que es cosa que llama la atención, ya que en su corta longitud, la calle acoge tres boticas, lo que la convierte en una de las vías españolas de mayor densidad farmacéutica por metro cuadrado. Así que está asegurado el remedio para posibles jaquecas, soponcios y otras calamidades. También, y por si lo anterior no resultara, hay una funeraria. Y espléndidos comercios y un par de hoteles.
El 30 de octubre de 1896, a la calle le cambiaron su nombre por el de Suárez Inclán, destacado político de la época. Aunque en el lenguaje coloquial, nunca dejó de ser conocida como la de La Fruta, nombre que recuperó, oficialmente, el 18 de julio de 1979.
La Fruta es calle fresca y refrescante.
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La pequeña gran historia de la calle de la Fruta

Una de las primeras fotos que se conservan de la calle de La Fruta.

La pequeña gran historia de la calle de la Fruta

La calle desde su inicio. Vista ahora puede ser irreconocible, si no fuera por la pista que da la sombra del Ayuntamiento sobre el edificio de la derecha de la foto.

La pequeña gran historia de la calle de la Fruta

La calle desde su final ahora mismo. :: A. R.