Las condiciones atmosféricas afectaron ayer al funcionamiento del aeropuerto de Asturias y al tráfico en las carreteras. En total, la jornada se cerró con dos vuelos desviados a León, tres más con retrasos desde Asturias y largas caravanas en Soto del Barco.
Las primeras anomalías en los vuelos comenzaron en torno al mediodía, cuando el avión de Air Europa que, procedente de Tenerife, tenía previsto aterrizar a las 12 horas en Asturias, tuvo que ser desviado al aeropuerto de La Virgen del Camino (León), desde donde los pasajeros fueron trasladados por carretera. A partir de ahí, la cascada de problemas, ya que tuvieron que acudir a León los viajeros que pretendían despegar desde Asturias con destino en Lanzarote.
Algunos de los afectados por los traslados mostraron su malestar a EL COMERCIO tanto por las horas de espera -hasta tres- como por la falta de comida o bebida durante la espera. Incluso uno de los pasajeros aseguró que tuvo que pagar la gasolina de uno de los autobuses que le trasladó desde León a Asturias, ya que el conductor no contaba con ninguna tarjeta.
Asimismo, los viajeros que vieron cómo su vuelo era desviado a León a punto de tocar tierra en Asturias, no estuvieron conformes con la decisión del piloto, ya que achacaron su comportamiento a una falta de pericia, porque «inmediatamente un avión de Iberia pudo aterrizar».
Fuentes de la compañía descartaron ningún problema en la ejecución del comandante y explicaron que la situación de niebla se prolongó durante toda la tarde. De hecho, otros tres vuelos -dos de Air Europa y uno de Iberia, éste último correspondiente a la línea Madrid-Asturias- sufrieron retrasos en sus respectivas salidas o llegadas.
Desde la terminal regional también se explicó a algunos usuarios que el aeropuerto cuenta con uno de los sistemas de aterrizaje sin visibilidad más sofisticados del país, pero que hay momentos en que la densidad de la niebla es tal que ningún equipo hace posible el aterrizaje. Tal y como ya es sabido, el equipo de aterrizaje, el ILS de categoría III fue reactivado en marzo pasado, después de que, en 2006, un vuelo de Air Europa registrara una incidencia sobre su funcionamiento.
Hora y media de atasco
Otra prueba de que la visibilidad era mínima ayer es que afectó también durante buena parte de la tarde al tráfico en la carretera N-632, Llovio-Canero, entre los puntos kilométricos 118 y 125, correspondientes al concejo de Soto del Barco. En ese caso, las circunstancias atmosféricas adversas ralentizaron la circulación, que también registró alguna retención, entre las 20 y las 21.30 horas, aproximadamente, en la autovía del Cantábrico (A-8), entre los puntos kilométricos 440 y 441, es decir, en las proximidades de la localidad de Novellana.
Con la niebla y la lluvia como protagonistas meteorológicas de la jornada, las temperaturas recobraron la normalidad en el mes de agosto tras los anormalmente altos registros de días anteriores. Según fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la máxima de ayer en el observatorio del aeropuerto de Asturias fue de 24,4 grados, y la mínima, de 17,8.
Ninguna de las dos ciudades asturianas más pobladas alcanzó ayer los 25 grados. Así, en Oviedo, los termómetros marcaron una máxima de 24,7 grados y una mínima de 17,4. Gijón tuvo una máxima más fresca (24,5 grados), pero una mínima también más cálida (20,3 grados). La previsión para los próximos días augura un descenso general de las temperaturas en Asturias, especialmente en zonas del interior y durante las noches.
La Agencia Estatal de Meteorología prevé para hoy en Asturias cielo muy nuboso o cubierto, con chubascos o tormentas moderados, ocasionalmente fuertes, que bajarán de intensidad durante la mañana y tenderán a remitir al final de la tarde.
Las temperaturas nocturnas experimentarán un ligero descenso y las diurnas, un moderado descenso en el litoral y notable descenso en el resto. La previsión hace que se mantenga la alerta amarilla por lluvias y tormentas.