Ejecutar unos accesos a la altura del nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) tiene un precio: molestar más a unos vecinos que soportan desde el 1 de abril de 2005 las obras del complejo sanitario aún sin terminar. El asunto se volvió más sensible a la hora de reformar la glorieta de La Monxina, punto neurálgico que permite conectar a este barrio ovetense con el centro de la ciudad. La estructura amenazaba con convertirse en un cuello de botella cuando estén operativos el hospital y los desarrollos urbanísticos proyectados en la misma zona. Según las estimaciones del Gobierno regional, entonces se librarán 40.000 circulaciones diarias en el entorno de La Cadellada, 16.500 de ellas con origen o destino al HUCA.
Aclarada la necesidad de ampliar la glorieta, el Principado lanzó la obra el pasado 2 de agosto, quedando interrumpido el tráfico. El asunto provocó el disgusto de los vecinos y una agria polémica entre el Ayuntamiento de Oviedo y la Consejería de Fomento, que se acusan mutuamente de no haber querido realizar la faena en dos fases, lo que habría permitido mantener el tráfico abierto.
Ayer el nuevo director general de Carreteras y Transportes Terrestre, Juan Miguel Llanos Lavigne, inspeccionó el avance de los tajos. Su conclusión es que la nueva glorieta estará terminada mañana y «de esta forma, la circulación quedará restablecida antes del inicio de la temporada escolar, tal y como acordaron los técnicos de la consejería y del Ayuntamiento», informó el Gobierno regional mediante una nota de prensa.
Llanos lamentó las molestias a los vecinos y aseguró que a finales de julio la dirección de obra ofreció a los técnicos municipales y los responsables de Tráfico de Oviedo acometer la obra por partes. Según su versión, los representantes de la ciudada demandaron que se ejecutase «cortando totalmente el tráfico con el fin de agilizar los trabajos y facilitar que la glorieta pudiese estar terminada antes del inicio de los colegios».
Lanueva rotonda pasa a llamarse 'glorieta del Rubín', ofrece dos carriles más anchos que los precedentes y una rasante equilibrada. De hecho, para ejecutar los trabajos hizo falta aplanar la zona con rellenos de entre 50 centímetros y un metro de espesor. En total, la plaza canalizará siete accesos: dos al nuevo HUCA, uno con la avenida de Roma, otro con la guardería, uno más con la carretera de Rubin y dos directos con La Monxina.
La nueva glorieta es sólo un subtramo del futuro vial perimetral del HUCA. Esta encomienda salió a licitación en agosto de 2010, por 5,7 millones y una programación de anualidades para ese ejercicio y el presente. La oferta atrajo 21 candidaturas dentro de un concurso no exento de discusión. El letrado del servicio jurídico rechazó dar su voto favorable al informe que calificaba cada una de las ofertas al entender que los criterios «no se acomodan al principio de transparencia pues el licitador no sabe qué es lo que se va a valorar en conceptos tales como 'idoneidad' o 'inversiones'».
La mesa de contratación rechazó esta exposición y resolvió a favor de la Unión Temporal de Empresas (UTE) integrada por OHL y Ramadal, que se ha comprometido a ejecutar el vial por 4,4 millones y antes de diez meses.