«En el discurso de Francisco Álvarez-Cascos hubo muchos ilustrados, pero pocas concreciones», diagnosticaba al término de la ceremonia de apertura del año universitario un catedrático. Pocas cifras más allá de unos datos del INE correspondientes a 2009 con los que el presidente del Principado concluyó que «el problema de la investigación en España está en la falta de masa crítica y en la deriva de los escasos fondos para I+D+i que el país dedica como porcentaje de nuestro PIB», que la investigación «se centra más en hacer investigación básica a largo plazo» o «que la investigación aplicada y la innovación no entran en los objetivos de una muy alta proporción de nuestros investigadores».
Aún así, el líder del Ejecutivo regional aseguró ser consciente de que «la aplicación del Plan Bolonia a coste cero plantea nuevos problemas y nuevos retos a la comunidad universitaria» y reiteró el compromiso de su Gobierno de contratar «nuevos profesores para este mismo curso».
Mucho más explícito en sus reclamaciones fue el rector, Vicente Gotor, quien ofreció «lealtad institucional dentro de las legítimas discrepancias que puedan surgir y en el marco de la irrenunciable autonomía asturiana».
Con esas cartas sobre la mesa, Gotor advirtió: «Ha llegado un momento en el que el voluntarismo por nuestra parte ya no es suficiente». Por lo que, dijo, «es indispensable disponer de un marco estable de financiación», una de las cuestiones que dejó pendientes de resolución con el Ejecutivo de Vicente Álvarez Areces.
Entre las cuestiones concretas para las que el rector quiere esa financiación, destacó «seguir con una política de internacionalización ambiciosa, centrada en titulaciones dobles con universidades extranjeras, no sólo en postgrados, sino también en grados». O «incentivar aún más la movilidad entre alumnado y profesorado».
Otro de los caballos de batalla será el bilingüismo, de forma que, según Gotor, «el próximo año se intentará que ningún alumno se quede sin la posibilidad de cursar un itinerario bilingüe en los centros que lo ofertan». Y que, a medio plazo, «todos los grados con más de un grupo por curso oferten docencia en inglés». Otra de las posibilidades que el equipo rectoral estudiará será la de «implantar grados en titulaciones estratégicas exclusivamente en inglés».
El Centro, en el centro
También seguirán adelante con su plan para rejuvenecer la plantilla y, en el ecuador del Plan Bolonia, el rector se comprometió a «hacer todos los esfuerzos por tener los grupos necesarios para garantizar la calidad de la docencia».
El siguiente paso será «estudiar las necesidades del mercado laboral y las demandas sociales para planificar un catálogo de nuevas titulaciones, con especial atención a los postgrados», así como la creación de Escuelas Internacionales de Doctorado.
En cuanto al Centro Internacional de Postgrado, que coordina la oferta de másteres y doctorados, el rector anunció que, «en los próximos meses, dispondrá de una ubicación privilegiada» en el centro de Oviedo: el edificio de la calle Argüelles «destinado en sus orígenes al alojamiento de profesores visitantes, función que ya no cumplía desde hace varias décadas», y que «también albergará otros servicios universitarios».
Como objetivos «imprescindibles» e «irrenunciables» citó «contar con una plantilla estable de investigadores», el traslado de los centros de Llamaquique al Campus de El Cristo y, cómo no, el Campus de la Salud en el HUCA.