La vida de Francisco Javier Casais González pende de un hilo. Este vecino de Avilés de 36 años, agredido brutalmente la madrugada del domingo en Fomento, ha sido sometido en el Hospital Central de Asturias a una crucial operación para intentar controlar la hemorragia cerebral con la que ingresó tras ser atacado por tres menores de edad. Le patearon la cabeza cuando yacía en el suelo hasta dejarlo en coma. Su hermano, Alberto, también resultó herido en el ataque. Tiene el tabique nasal roto, derrames en los ojos y golpes por todo el cuerpo. Recibió el alta tras ser asistido en Cabueñes.
Hasta el momento, el Cuerpo Nacional de Policía de Gijón ha detenido a cinco jóvenes de etnia gitana acusados de participar en la pelea ocurrida en la zona de ocio. A tres de ellos, de 16 y 17 años, se les considera los autores materiales de la agresión. En la tarde de ayer los tres ingresaron en un centro de internamiento por orden del fiscal de Menores, Jorge Fernández Caldevilla, debido a la gravedad de los hechos. Todos cuentan con antecedentes por hurtos y al menos uno de ellos tiene en su haber detenciones por delitos de lesiones y por atentado contra agentes de la autoridad.
La Policía dejó en libertad con cargos a otro menor y a una chica de 18 años que supuestamente estaban presentes en la trifulca, si bien al parecer no llegaron a intervenir. No se descarta que se produzcan más arrestos en los próximos días a medida que avancen las indagaciones.
Controversia con una bici
El hermano que salió mejor parado del ataque declaró ayer por la mañana en la Comisaría del Cuerpo Nacional para tratar de aportar luz al violento episodio, reiterando que el origen del enfrentamiento fue una bicicleta propiedad de los agresores. Eran las cinco y media de la madrugada cuando Francisco Javier y Alberto, que se habían desplazado desde Avilés para disfrutar de la noche gijonesa, se encontraron con el grupo de jóvenes de etnia gitana en la calle de Rodríguez San Pedro, a la altura de la calle de Felipe Menéndez.
Al parecer, los menores les increparon y les pidieron explicaciones de por qué estaban mirando una bicicleta que habían dejado candada en una señal. De los insultos y las descalificaciones pasaron a las manos. Según testigos de lo ocurrido, los atacantes «emplearon una violencia descomunal», pegando patadas y puñetazos con saña a los dos avilesinos. Durante el transcurso de la acometida, los otros dos implicados llamaron a más amigos para que les sirviesen de refuerzo. Finalmente, huyeron los cinco al escuchar que llegaba la Policía, dejando a las víctimas tendidas en el suelo en medio de dos charcos de sangre.
Agentes de la Policía Local localizaron minutos después a tres de ellos escondidos en un estacionamiento próximo a la antigua estación de tren. Llevaban la ropa manchada de sangre y presentaban signos de evidente agitación. Los otros dos acompañantes consiguieron darse a la fuga, si bien fueron identificados y arrestados al día siguiente.
Los dos hermanos fueron asistidos por los técnicos sanitarios de emergencia y trasladados de inmediato al Hospital de Cabueñes. Una vez allí, los facultativos médicos optaron por trasladar a Francisco Javier al Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo, debido a la gravedad que presentaban sus lesiones cerebrales. Ingresó con una hemorragia interna y tuvo que ser intervenido de urgencia. Al cierre de esta edición se encontraba en estado de extrema gravedad, en coma inducido. Los próximos días serán cruciales en su evolución.
Desazón en la Carriona
La casa familiar de la Carriona, en Avilés, donde reside el herido, era ayer un continuo ir y venir de amigos y allegados que querían apoyar a la familia Casais en tan duro momento. Francisco Javier es el tercero de cinco hermanos. «Es un chaval normal, al que le gusta divertirse como a todos los jóvenes pero que nunca se mete en líos. Esto es una desgracia», comentaba una vecina totalmente sobrecogida por lo ocurrido.
A primera hora de la mañana, fuentes oficiales municipales lo daban por muerto, lo que sembró el desconcierto entre sus allegados que vieron la noticia publicada en los medios digitales. La rectificación llegó a media mañana, cuando desde el HUCA confirmaron que estaba «muy grave».
Las zonas de ocio de Gijón han sido desde siempre escenario de graves agresiones que incluso en alguna ocasión han tenido resultado de muerte. Es el caso de Christian Díaz Tommasiello, el joven de 24 años que fue apuñalado en octubre de 2008 en los jardines de la Reina por un joven dominicano que ha sido condenado recientemente a 17 años de cárcel. La víctima estaba en compañía de un amigo cuando se cruzó con su agresor y sus dos acompañantes. No se conocían con anterioridad. Los atacantes lo insultaron y luego, sin mediar palabra, uno de ellos sacó una navaja y se la clavó en el pecho, provocándole el fallecimiento de forma inmediata.
En junio de 2006, un joven de 17 años, Eduardo Vega, recibió una brutal paliza que le mantuvo en coma durante varias semanas. Ocurrió en el barrio de La Arena a las puertas de un pub. En aquella ocasión, tampoco conocía a los jóvenes que a punto estuvieron en acabar con su vida. Estaban vinculados con la banda juvenil de 'Los Verjas'. En diciembre de 2002 fallecía el hostelero Javi 'Clan' por herida de arma blanca después de que Roberto Marcos Sánchez le agrediese en un bar ubicado en los jardines de la Reina. En enero de este año un chico de unos 20 años fue apuñalado en la Ruta de los Vinos.