Protagonista excluyente de un escenario colmado de colaboradores y familiares, la presidenta argentina, Cristina Fernández, reelegida por abrumadora mayoría, bailó para deleite de miles de seguidores que la esperaron casi hasta la medianoche en la Plaza de Mayo, el tradicional paseo situado frente a la Casa Rosada donde la multitud se agolpó hace casi un año para despedir los restos de su esposo, el expresidente Néstor Kirchner, que había muerto repentinamente.
Con el 98% del escrutinio realizado, la presidenta cosechó el 53,9% de los votos, el mayor porcentaje obtenido por un mandatario argentino desde el advenimiento de la democracia en 1983. Fueron 11,6 millones de votos por la continuidad de su Administración, un caudal que la mantendrá blindada por mucho tiempo, según anticipan los analistas. Los observadores señalan que a partir de ahora Fernández demostrará que no gobierna a la sombra de Kirchner.
La distancia con el segundo, el socialista Hermes Binner -16,8% de los sufragios-, fue de 37 puntos porcentuales. Tercero fue Ricardo Alfonsín, con el 11%; luego Alberto Rodríguez Saá, con 7,9%; y el expresidente Eduardo Duhalde, con el 5,8%. La mayor catástrofe fue para la centrista Elisa Carrió, que se había erigido en la principal rival de Cristina en las presidenciales de 2007, cuando la dirigente opositora consiguió el 23% de los votos y obtuvo el segundo puesto. Ahora quedó última con el 1,8% de los respaldos.
Tras un discurso emotivo en el que hizo un homenaje a Kirchner y le atribuyó los méritos de haber llegado hasta donde ella llegó, la mandataria fue a la Plaza de Mayo, donde la esperaba el público. Allí las lágrimas dieron paso a la alegría. La presidenta agradeció el apoyo, pidió a los jóvenes «que se organicen» en todo el país «para que nadie les arrebate los logros» y celebró con ellos, aplaudió, cantó, bailó con los brazos en alto y besó a todos los que lograron acercarse al palco.
Entretanto, Binner también celebró el segundo puesto. En las primarias de hace dos meses había resultado cuarto. El dirigente felicitó a Cristina, pero le advirtió de que su frente será «implacable» con el Gobierno. «Esta fuerza es la segunda del país y queremos construir una propuesta sólida, no solo un frente electoral», advirtió.