Dos goles de Naya en los últimos once minutos de partido empataron el encuentro amistoso que enfrentó ayer en el Suárez Puerta al Real Avilés y a la selección asturiana regiones UEFA.
Bango apostó de inicio por un equipo formado por los jugadores menos habituales de la primera plantilla, aderezados con futbolistas del filial e incluso un juvenil, Pelayo, que apuntó maneras en los escasos balones que tocó. Y es que la selección asturiana no estuvo por la labor en la primera parte de 'soltar' el esférico. Comandada por un centro del campo de lujo compuesto por Richard y Mimi, el conjunto entrenado por Muñiz dominó los primeros minutos de cabo a rabo, tanto que supo a poco el 0-1 con el que se llegó al intermedio. El gol, anotado por Lombán, llegó a los seis minutos de juego, cuando el delantero del Universidad aprovechó un fallo garrafal de Rigo para plantarse delante de David Alemán y definir.
En la segunda parte, Bango retiró del terreno de juego sorprendentemente a Juanín e Imanol, que pese a no jugar ningún minuto el primero en lo que va de Liga, y el segundo no hacerlo en los últimos cuatro partidos, vieron reducida su participación a un solo tiempo. Sí que siguió sobre el césped Jeffrey, que aguantaría media hora más.
La entrada al terreno dejuego de Naya, Milio y Juan Díaz le cambió la cara al conjunto blanquiazul, que le plantó cara al segundo equipo elegido por Muñiz, que sustituyó a diez futbolistas con respecto a la primera parte. Sólo Salva jugó los noventa minutos. El entrenador castrillonense dio la 'manija' del equipo a Jabuto y Borja Prieto, flanqueados en las bandas por Rúa y Aitor Hervás, dejando arriba a Juanín y De la Puente.
Apareció Naya
Pese a que el dominio del esférico lo tenía el combinado regional, el Avilés comenzó a llegar con peligro a la portería de Jesús Lastra, y pese al gol de Borja Prieto a pase de Aitor a falta de quince minutos, el Avilés no se rindió y Naya, en dos jugadas marca de la casa, igualó un partido que la selección nunca debió perder. Cuatro minutos después del tanto de su compañero de equipo, el gijonés presionó a Jesús, le robo la pelota y desde el suelo, sin apenas ángulo, introdujo el balón en la portería con su pierna izquierda. La igualada, que llegó a tres minutos del final, fue parecida. Le ganó la partida por velocidad a Salva, encaró al guardameta y lo batió con la derecha a media altura. Después de su 'flojo' partido en La Mata, el goleador se reivindicó de cara el partido del sábado.