Retirar el estuco que rodea la iglesia de Santa Eulalia de Abamia para que el templo recupere el aspecto que tenían antes de la rehabilitación que se acometió en 2006. Ésta es una de las medidas que la Asociación Cultural de Abamia solicitará a la Consejería de Cultura para que se incluya dentro de las obras de subsanación de los defectos que se cometieron durante aquella restauración, unos trabajos que, según anunció el martes Emilio Marcos Vallaure, estarán concluidos antes del plazo de un año.
«Pedimos que se retire el estuco y se deje la piedra a la vista, como se hace en las rehabilitaciones de los templos del prerrománico, y que era como estaba esta iglesia hasta 2006», indicó Francisco Pantín, secretario de la Asociación Cultural de Abamia, quien se mostró muy satisfecho con el anuncio realizado por el consejero ya que la mayor parte de las actuaciones que anunció en Abamia, como la sustitución de la cubierta para poner fin a la entrada de humedades y goteras o la eliminación de los bolardos del exterior, «están en la línea de lo que nosotros pedimos».
Pantín aseguró que «el estuco hay que quitarlo porque, además de tener un aspecto deprimente, se cae. No está bien adherido a la pared y, si se desprenden las planchas más altas, puede llegar a ser peligroso». El secretario de la Asociación Cultural de Abamia indicó que aquella restauración que se inició en 2006 «está metiendo humedad en el edificio» y que «lo de poner el estuco fue una intoxicación de la Administración del PSOE. Más que una rehabilitación lo que se hizo fue una transformación del monumento».
Para apoyar la propuesta de la Asociación Cultural para que se elimine el estuco y se deje la piedra de la iglesia de Santa Eulalia de Abamia al aire, sus dirigentes tienen previsto presentar ante la Consejería de Cultura y Deportes un informe al respecto que está elaborando Salvador Tarragó, doctor en Arquitectura, director durante más de 25 años del Máster de Restauración de Monumentos de la Universidad Politécnica de Barcelona y presidente de SOS Monumentos.
«El consejero dijo que se iba a hacer una restauración como debe ser y Vallaure es una persona en la que se puede confiar en cuestiones de patrimonio dada su trayectoria», manifestó Pantín, quien recordó que el consejero «no realizó afirmaciones concretas de que se va a quitar todo el estuco. Pensamos que se mostró prudente».
«Dar solución al problema»
Por su parte el alcalde de Cangas de Onís, el popular José Manuel González Castro, valoró la visita realizada por el consejero de Cultura como «muy positiva para dar solución al problema de la restauración de la iglesia de Abamia. Vallaure mostró muy buena predisposición». El regidor cangués señaló que «en aquella primera restauración la actuación no se consensuó con los vecinos y ahora la iglesia sufre filtraciones». González Castro comparte con la Asociación Cultural de Abamia la idea de retirar en su totalidad el estuco que recubre este templo de Corao ya que «es algo que no se pone en ninguna iglesia y pensamos que lo tienen que quitar».
Por último el alcalde de Cangas de Onís manifestó que es deber de las administraciones y de los gobernantes «mantener el patrimonio cultural que tenemos como es el caso de la iglesia de Santa Eulalia. Tenemos que cuidarlo y mimarlo».