El chiste circula entre los funcionarios municipales: 'VM', las iniciales de Villa Magdalena, valen para 'vaya marrón'. El auto que obliga al Ayuntamiento a iniciar la retasación del palacete presentando su hoja de aprecio antes de 20 días, llega en el peor momento del peor año. Celso Miranda, entonces concejal por IU, se pasó años recordando, al llegar cada mes de diciembre, que el equipo de gobierno no había incluido en el proyecto de presupuestos cantidad alguna para hacer frente al pago de la expropiación a Comamsa. Cuando sonó la alarma, en 2008 y el PP intentó poner la cuenta a cero abonando los 11,2 millones del justiprecio y otros 4 de intereses de demora, ya era tarde. El Ayuntamiento incurrió en un déficit de 10,3 millones y la empresa ya había solicitado la retasación de la finca y el edificio en 63 millones de euros. Esa, que ahora vuelve a quitar sueños y a traer pesadillas.
Como adelantó EL COMERCIO, el Ayuntamiento, recurriese (como ha hecho) o no, tiene que presentar su valoración. La última conocida, la que se incluía en el convenio para el aparcamiento bajo el Campo San Francisco, ascendía a 29,5 millones. Y es un problema. La salida política es clara: hacer una tasación que no supere lo ya pagado (los 11,2 millones), explica un concejal. Lo contrario -valga, por ejemplo, la del convenio- obligaría a consignar la diferencia, más de 17 millones de euros, en el plazo de dos meses. Y no puede ser. En lucha con la prima de riesgo y el déficit público, el Gobierno prohibió a los municipios endeudarse por encima del 75% de los ingresos corrientes, en lugar del 110% anterior. Oviedo cerró 2010 en el 73%.
O sea que toca encontrar a alguien que firme una tasación 'cómoda' o lograr apoyos para sacar adelante en el Pleno un presupuesto para 2012 en el que, como en tiempos de Celso Miranda, Villa Magdalena no exista. Son las únicas opciones para ganar tiempo, para negociar con la empresa o para buscar recursos para ponerse en lo peor y depositar lo que, mediado el año que viene, determine el Jurado Provincial de Expropiación. El tiempo corre en contra. El recurso municipal no frena el proceso y ya no hay mayoría absoluta. La duda estriba en si la oposición permitirá la aprobación de unas cuentas 'apañadas' para ganar unos meses. Hace tres días un trabajador municipal entró en Tesorería a dejar unas facturas «a pagar antes de VM».