Debussy, Granados, Piazzola, Jacques Ibert... sonaron anoche en la Real Academia de España en Roma y lo hicieron con los vientos de la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias. El Quinteto Ventart, formado por músicos de la OSPA, se encargó del preludio de lo que esta tarde será un concierto histórico: el primero de una sinfónica española en el Vaticano ante un Papa. Myra Kathryn, flauta; Juan Ferriol, oboe; Andreas Weisgerber, clarinete; José Luis Morató, trompa y Vicent Mascatell, fagot, recibieron los primeros aplausos italianos, que hoy volverán a repetirse.
El escenario de ayer era reducido, casi íntimo, el precioso Salón de los Retratos de la institución española, en pleno centro de Roma. Hoy, el público será bastante más numeroso, ya que la OSPA actuará en la llamada Aula Pablo VI, un edificio construido en 1971 con capacidad para más de 7.000 personas en el que destaca una asombrosa representación escultórica de Cristo Resucitado. Popularmente se le conoce como la sala Nervi, por ser obra del arquitecto Pier Paolo Nervi y es, curiosamente, la primera estancia equipada con paneles fotovoltaicos de la Santa Sede y, por tanto, la primera 'área verde' del complejo, además de un lugar habitual para los grandes conciertos que se celebran en el Vaticano.
Entre el público estará Benedicto XVI, que después tiene previsto dedicar unas palabras a la orquesta, así como numerosos representantes de la curia romana, pero también cerca de 300 asturianos, que se han desplazado a la capital italiana para ser testigos de excepción del concierto. Entre ellos no faltará ni el presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, ni el de la Fundación María Cristina Masaveu, entidad patrocinadora del evento, Fernando Masaveu. También viajaron a Roma el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure; el presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, y el presidente de la Junta General del Principado, Fernando Goñi. El alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo; el arzobispo, Jesús Sanz, junto a numerosos miembros de la Iglesia asturiana, tampoco se perderán la actuación de hoy.
Es Max Valdés, quien fuera director titular de la OSPA durante cerca de dos décadas y hasta el año pasado, el encargado de llevar la batuta y, al tiempo, cumplir un sueño: el que la Sinfónica del Principado actuase en la Santa Sede, tal y como reconoció el pasado jueves en Oviedo durante la representación del concierto, que se celebra en honor del Papa.
El programa que ha traído la orquesta es eminentemente español, con Albéniz y Falla como platos principales en el comienzo para seguir con Strauss y Rimsky-Korsakov, eso sí, con piezas también dedicadas a nuestro país: 'Don Juan' y 'Capricho español', respectivamente.
Y también desde España y desde medio mundo podrá seguirse el concierto, porque la señal será retransmitida por radio y televisión para una audiencia de nada menos que 1.500 millones de personas repartidas por 40 países. En Oviedo, además, habrá un directo muy especial, ya que está prevista la apertura del Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo (17.30 horas), desde donde podrá escucharse en concierto de forma gratuita y hasta completar el aforo.