Los vendedores ambulantes del mercado de Sama se oponen a que sus expositores sean trasladados de nuevo al entorno del Ayuntamiento, tal y como decidió la semana pasada la Comisión de Industria del Ayuntamiento de Langreo. Esta decisión ha supuesto un jarrón de agua fría para los propietarios de los puestos del mercado, ya que aseguran «sentirse muy a gusto» en el parque Dorado.
El portavoz de los vendedores, Darío Ibaseta, explicó, tras una reunión mantenida ayer con miembros del equipo de gobierno, que «todavía no hay fecha fija para el traslado ni un mapa claro sobre la reubicación». En este sentido, anunció que los puestos del mercadillo no se moverán «hasta que no hayan terminado las obras del aparcamiento subterráneo» y el Ayuntamiento les enseñe «un plano en el que se detalle cómo y dónde se ubicarán los puestos ambulantes».
«Estamos cabreados y sorprendidos», continuó el portavoz, al tiempo que especificó que el Ayuntamiento «no se ha dignado a comunicarse directamente» con ellos para explicarles sus intenciones. Ibaseta sostiene que si trasladan ahora el mercado al entorno del Ayuntamiento «habrá compañeros que se queden sin sitio debido a las obras», y añadió que «no está dispuesto a dejar a nadie en la estacada».
«No somos su salvación»
Además, los vendedores no se quedarán con los brazos cruzados si se les obliga a trasladarse antes de que finalice la construcción del aparcamiento de Sama. «Si nos impiden montar los puestos en el parque Dorado, plantaremos las furgonetas delante de nuestra ubicación asignada, pero no habrá actividad comercial», afirmó.
Y es que para los vendedores ambulantes los comerciantes que piden el regreso de estos puestos al entorno del Ayuntamiento «están equivocados». «No van a ganar más porque nosotros estemos ahí. Necesitan imaginación y luchar con nuevas estrategias, pero sin ponernos de excusa. Nosotros no somos su salvación».
Los vendedores ambulantes del mercado semanal de Sama coinciden en señalar que las ventas «han aumentado» desde el traslado provisional de sus puestos al parque Dorado. Además confirman que «viene más gente», por lo que se genera un mayor movimiento de comercialización. Aseguran que disponen de más espacio para sus puestos y furgonetas, pese a que, a primeras hora de la mañana, la temperatura es mucho más fría. Además, un dato importante es que en el parque se sienten «iguales». «Cuando estábamos cerca del Ayuntamiento, cada comerciante vendía más o menos dependiendo de la calle donde se ubicase, ya que unas son más transitadas que otras. Aquí estamos en igualdad de condiciones, tenemos las mismas opciones».
En el otro extremo están los comerciantes próximos a la antigua ubicación del mercado que desde el principio rechazaron el traslado. Sus peores expectativas se han cumplido y, según confirman, sus ventas han bajado en picado. Por su parte, los vecinos y usuarios del mercado mostraban ayer su satisfacción y están a favor de que el mercado siga en el parque Dorado: «Tenemos más espacio para pasear y comprar», indicaron.
El traslado del mercado semanal de los lunes de Sama se produjo hace un año debido al inicio de las obras de construcción del aparcamiento. A día de hoy, las obras deberían haber finalizado, pero las previsiones apuntan a que no lo harán hasta marzo de 2012.