El Ayuntamiento de Gijón distinguirá el próximo día de San Pedro al Real Instituto Jovellanos con el máximo honor que otorga a sus instituciones más ilustres, la Medalla de Oro de la ciudad. Así lo acordaron ayer los cuatro grupos municipales, que darán carácter oficial a esta decisión en el Pleno de honores y distinciones que se celebrará el 22 de diciembre, con presencia de los homenajeados. Se cumple de este modo el deseo manifestado hace dos años por la anterior alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, y reiterado recientemente por Carmen Moriyón, de que este año el protagonismo en la entrega de medallas recayera en la trayectoria de este histórico instituto de enseñanza, coincidiendo con el bicentenario de la muerte de su impulsor, Gaspar Melchor de Jovellanos. El 29 de junio también se entregarán cuatro medallas de plata, al biólogo molecular José Luis Jorcano Noval, la educadora María Ángeles García Álvarez, la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Gijón y Carreño (Fapas) y la organización no gubernamental Solidaridad, Ayuda y Unión Crean Esperanza (SAUCE).
El Real Instituto Asturiano de Náutica y Mineralogía fue inaugurado el 7 de enero de 1794 en la Casa del Forno, cumpliendo así los deseos de Gaspar Melchor de Jovellanos de que Gijón contara con una escuela que enseñara no sólo los estudios que quedaron ligados a su nombre, sino también otros como las matemáticas y la física. El propio ilustrado se ocupó en sus primeros años de impartir clases de gramática, y poco a poco las enseñanzas humanísticas fueron ganando también terreno en la formación que ofrecía el instituto. Se enseñó economía y comercio, astronomía, música, geografía e historia.
En 1804 la institución abandonó su primera sede y ocupó el actualmente conocido como Antiguo Instituto, cuyas obras de construcción habían arrancado ya en 1797. Ya en su nuevo emplazamiento conoció la muerte de su fundador, lo que no impidió que que siguiera adelante con su trayectoria. Lo hizo, no obstante, cambiando de denominación en numerosas ocasiones. En 1820 empezó a conocerse como Instituto Nacional, en 1845 Escuela Especial, sólo cinco años más tarde Escuela Elemental de Industrias y al año siguiente Escuela Profesional de Industrias. Su anterior denominación antes de la actual fue la de Escuela Especial de Náutica y Aplicación al Comercio y a la Industria, en 1862. Desde 1865 es ya Instituto de Jovellanos, nombre que no ha variado en casi 150 años.
Aunque en todo momento sus enseñanzas fueron técnicas, en 1863 se solicitó añadir a las ya existentes las correspondientes a los dos primeros cursos de la Segunda Enseñanza. En 1868 fue convertido finalmente en Instituto de Segunda Enseñanza, categoría que conserva hoy bajo el nombre de Instituto de Educación Secundaria. Desde entonces fue abandonando paulatinamente la formación profesional para la que había sido concebido en un principio.
En 1892, el mismo año que se inauguró la ampliación que dejó su sede de entonces con el aspecto que aún conserva hoy el Antiguo Instituto, fue declarado instituto provincial a efectos académicos, y en 1908 se incorporó al Estado. En 1913 la Escuela de Náutica se segregó del instituto. En 1932 el Jovellanos se trasladó al Colegio de los Jesuitas, aunque tras la guerra civil regresó a la sede del Parchís. Permaneció allí tres décadas más, hasta que el progresivo aumento de alumnos obligó a trasladarse a su actual ubicación, en la avenida de la Constitución, inaugurada en 1964. Desde 1992 imparte el Bachillerato Internacional y en 1998 recibió la Corbata de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, máximo galardón que se otorga a entidades docentes.
Aunque la concesión de la Medalla de Oro de Gijón no cogió por sorpresa a su actual directora, Milagros Madiedo, eso no impidió que la noticia fuera recibida con «una alegría muy grande». La medalla, solicitada por la Asociación de Antiguos Alumnos del centro el pasado año, llega en un buen momento, según Madiedo, no sólo por la citada efeméride del fundador, sino también por el nivel docente alcanzado.
Premio a «la participación»
Desde Fapas también destacaron ayer el «honor» que supone la entrega de una de las medallas de plata, que entienden como un reconocimiento «a la participación y a toda la gente que se dejó la piel por la educación pública en Gijón». Esta entidad, que surgió hace tres décadas «para aunar esfuerzos», integra actualmente a 52 asociaciones de padres y madres de colegios de Gijón y Carreño. Fue miembro fundacional del consejo municipal escolar tanto local como regional y puso en marcha proyectos como la Escuela de Padres y Madres o el intercambio de libros. También promovió el techado de los patios, entre otras mejoras en los centros públicos del concejo.
Esta entidad compartirá honores con la ONG SAUCE, creada en 2001 para apoyar la labor humanitaria que desarrolla en Camboya el obispo Kike Figaredo. Ya ha participado en cerca de 200 proyectos, como la construcción de guarderías y colegios o los cursos de alfabetización y costura para mujeres pobres. Uno de sus trabajos más destacados es el mantenimiento del Centro Arrupe, que trabaja con discapacitados tanto desde su centro de acogida como en sus visitas a pueblos de la región de Battambang, además de apoyar la danza y la cultura local de esta zona de Camboya.
El cuadro de medallas se completará con el destacado investigador José Luis Jorcano, quien cuenta con una amplia experiencia en el campo de la biología molecular y celular y dirigió la Fundación Genoma España desde su creación en 2002 hasta 2009, y Geles García, profesora de Educación Física, directora del Colegio Cervantes, presidenta del Club Voleibol La Calzada y exjugadora de la selección española.
Ideado por Gaspar Melchor de Jovellanos, inició su actividad como Real Instituto Asturiano en 1797 para unir la formación técnica con la humanística. A lo largo de más de dos siglos ocupó diferentes sedes en la ciudad, desde su emplazamiento original en la Casa del Forno hasta su ubicación actual en la avenida de la Constitución, pasando por la histórica sede del Parchís. Desde 1868 funciona como instituto de educación secundaria. La concesión de la Medalla de Oro coincide con el segundo centenario de la muerte de su impulsor y fundador, en 1811.