Cisma en el ecologismo por 'Life humanos y osos', un proyecto que aspira a captar fondos europeos para respaldar la supervivencia del oso pardo cantábrico y pirenaico. De un lado, el Fondo para la protección de los animales salvajes (Fapas) y otros nueve grupos ecologistas hicieron público ayer un manifiesto tachando la iniciativa de ser un «fraude» con el que «el Ministerio de Medio Ambiente y varias comunidades» pretenden «cubrir gastos ordinarios, principalmente de personal». La réplica les llegó desde la Fundación Oso Pardo (FOP), uno de los promotores del programa, que ven en la polémica «una campaña basada en falsedades y que se mueve por razones mezquinas».
El pulso estalla cuando la UE debe resolver si subvenciona esta propuesta, cuyos defensores plantean invertir 14 millones durante cuatro años en acciones que se desarrollarían en las siete comunidades oseras del país (Asturias, Galicia, Cantabria, Castilla y León, Aragón, Cataluña y Navarra). La decisión final está prevista para esta primavera tras años de negociaciones y trámites entre las administraciones implicadas.
«A sabiendas de que la UE solamente financiará proyectos novedosos para la conservación de especies emblemáticas (...) el nuevo proyecto pretende la reintroducción de osos en el Pirineo español, en principio procedentes de la Cordillera Cantábrica», exponen los críticos. El manifiesto advierte que «el Gobierno de Asturias, que mantiene la única población viable de esta especie en España ya ha comunicado que no permitirá la captura de osos en su territorio». Pese a ello, el Ministerio de Medio Ambiente elevó la propuesta a la UE «sin definir de dónde podrían venir los osos a reintroducir». Las dudas de estos diez colectivos se amplían «más cuando el presupuesto para llevar a cabo la acción principal, la reintroducción de osos, representa solamente el 3,45% del total».
Cuatro asociaciones conservacionistas pirenáicas emitieron un comunicado en el que sitúan la reintroducción como uno de los varios puntos del proyecto y afirman que el propósito es analizar «todas las posibles poblaciones donantes para determinar de un modo objetivo la más adecuada». El asunto «se podrá discutir o mejorar, pero no decir que es malo para el oso y creemos que quien lo dice lo hace simplemente porque no está dentro de este proyecto», abundan desde la FOP.