Dos años después de que los primeros ordenadores del plan Escuela 2.0 (el ambicioso proyecto del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para digitalizar las aulas de todo el país a marchas forzadas) llegasen a las aulas asturianas, la realidad es bien distinta: los miniportátiles entregados entonces a los alumnos de 5º de Primaria -al igual que se hizo el curso siguiente- están siendo utilizados en muchos centros educativos asturianos «para uso individual de los estudiantes en su casa» porque colegios e institutos carecen de la infraestructura necesaria para usarlos en clase.
Eso es lo que ocurre, por ejemplo, en el IES ovetense Leopoldo Alas 'Clarín', donde su directora, Pilar Montero, confirmó ayer que los alumnos que disfrutaron de aquella primera entrega de ordenadores «los utilizan para su trabajo en casa, pero no en el aula». Y eso, después de que «los portátiles llegasen, pero no el necesario acondicionamiento de los centros».
Montero se refiere a «cuestiones como los cañones o proyectores, las pizarras digitales, los armarios para almacenarlos, el ancho de banda suficiente o los puntos wifi, que sólo existen en determinados lugares del centro». «Así que, mientras tanto, estamos trabajando con lo que tenemos. Nos lo habían prometido para el primer trimestre, pero no sabemos nada».
Algo parecido ocurre en el IES Calderón de la Barca, cuenta su jefe de estudios adjunto, Juan Simón, que, como muchos otros institutos de la región, acaba de recibir una circular de la consejería dirigida por Ana Isabel Álvarez, que anuncia que los nuevos equipamientos «están a punto de llegar esta misma semana».
Pero, mientras tanto, en el IES gijonés, donde han contratado «la conexión a internet con una compañía privada porque el ancho de banda que ofrecía la consejería no era suficiente», han tenido que tirar de recursos propios «para colocar proyectores, los carros para los portátiles o reforzar la instalación eléctrica».
Pero esos no son los únicos problemas que están generando los ordenadores con los que el exconsejero José Luis Iglesias Riopedre prometía «impartir el 50% del currículo» y que el Ejecutivo de Foro Asturias no está dispuesto a seguir financiando, sino que, como apunta Simón, ya ha habido «algún susto después de que a algún alumno se le olvidase un material tan goloso». Por no hablar de las averías o de que «los repetidores o los estudiantes que llegan de otras comunidades autónomas no los tienen» y deben trabajar en el aula «en parejas».
Y si Jesús Lana, al frente del IES Monte Naranco, que también está utilizando «recursos del centro», defiende que «de poco sirven los ordenadores si no van acompañados de una programa y un compromiso de uso» y habla de «las dificultades del profesorado» para hacerse con las nuevas tecnologías, Julián Dizy, al frente del nº 1 de Gijón, afirma que «es mucho más práctico tener un aula con ordenadores bien dotada». «Y, al final, si esto no se soluciona, el uso de los ordenadores estará absolutamente limitado», zanja la directora del IES Fleming, Mercedes López de Abechuco.