Lo que se debatía ayer en la Casa del Pueblo, nada tenía que ver con la gestión de la convulsa Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO). Pero ni con esas. El organismo, que durante una temporada parecía amansado, protagoniza un nuevo enfrentamiento. Lo que podría ser un proceso de democracia interna, con dos listas para elegir a los 36 delegados que participarán en el Comité Regional, los días 20 y 21 en Siero, se ha transformado en todo lo contrario. El sector crítico con la actual Ejecutiva habla de veto, censura y falta de igualdad. Tanta «irracionalidad» que ayer agotó su paciencia: abandonaron la asamblea extraordinaria antes de su conclusión.
Al principio de la tarde, a la llegada de los militantes parecía que el ambiente iba a ser cordial. El exsenador José Antonio Alonso, número ocho de la lista «de todos», como sus integrantes la denominan, y el eurodiputado Antonio Masip, número cinco de la otra, la «alternativa», se estrechaban las manos. No en vano, la primera parte de la sesión discurrió con bastante normalidad. Tocaba aprobar o rechazar la gestión del PSOE a nivel nacional. En definitiva, las decisiones del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
«Hasta doce militantes intervinieron destacando las luces y sombras del anterior Gobierno Estatal», describió el edil Manuel Ángel Rodríguez. Al final, se aprobó con un estrecho margen: 60 votos a favor, 54 en contra y 19 abstenciones. Pero justo antes de la votación, comenzaron los roces. Algunos proponían que el voto fuera secreto, una opción descartada por la mesa ejecutiva. Los militantes hubieron de alzar sus manos. Los críticos pidieron esa opción porque, según aseguró Nacho Vázquez, número uno de la candidatura alternativa, algunos de sus integrantes «están recibiendo presiones». De hecho, ayer tuvieron otra baja. Y ya van cuatro. «Los solucionamos a uña de caballo».
En la segunda parte de la asamblea, antes de debatir las enmiendas al Programa Marco para el Congreso Federal (el de Rubalcaba o Chacón), los críticos querían explicar su proyecto a los militantes. No fue posible porque no estaba en el orden del día. Se levantaron y se fueron. «Es indignante. Mañana (por hoy) se votan los 36 delegados para el Congreso Regional y ni siquiera pudimos explicar quienes éramos. Que quede claro que no somos ni de Rubalcaba ni de Chacón», explicó un militante.
Además recriminan que en la lista que encabeza el actual secretario general de la AMSO, Alfredo Carreño, «estaban vetados Vázquez y Masip. No hemos podido acceder al censo». Para Carreño, en cambio, la tarde discurrió en «un muy buen ambiente». Hoy toca votar de 12.00 a 20.00.