Asturias tiene un escaso peso político en Madrid y la situación del Gobierno regional, en minoría y gestionado por un partido procedente de una escisión del PP, tampoco favorece los intereses del Principado. Esa es la teoría que defiende Serafín Abilio Martínez, presidente de la patronal de la construcción CAC-Asprocon, para explicar que las grandes infraestructuras -autovía del Cantábrico y AVE- carezcan de fecha de finalización y la región corra peligro de perder los fondos mineros, cuyas partidas financiaron en los últimos años buena parte de las carreteras y obras de saneamiento licitadas por el Ejecutivo autonómico y las corporaciones locales.
Abilio Martínez, que participó en 'La Lupa', de Canal 10, criticó que Asturias aún no haya superado sus problemas como región periférica del Estado frente a otras como Galicia y Cantabria, que lo tienen «todo resuelto». «En su previsión, el Estado no contempla Asturias y no se tiene en cuenta que las comunicaciones son modernización y lo que me fastidia es por qué una autonomía periférica con un millón de habitantes sigue sin fecha para la autovia, el AVE y sin fondos mineros», aseguró el presidente de la patronal de la construcción.
Serafín Abilio también hizo gala de autocrítica y consideró que la situación del Principado también es en buena medida culpa de los propios asturianos, porque «si un gobierno, sea socialista o de derechas o de cualquier otro color político, nos trata así es que algo nos pasa y eso significa que estamos dormidos y otros son más listos que nosotros». Así, puso como ejemplo el desarrollo de las infraestructuras de Galicia durante los gobiernos de Manuel Fraga, que logró un avance sustancial en el desarrollo de la región vecina durante los gobiernos de Felipe González.
«Estamos dormidos todos y da la impresión de que tenemos alguna vinculación todavía de dependencia de la empresa pública; esa medalla no se nos quita y tampoco somos capaces de quitárnosla nosotros», añadió el dirigente empresarial.
Respecto al peso político de Asturias, recordó la dependencia de socialistas y populares respecto a las directrices de sus formaciones en Madrid y pidió al Gobierno regional que haga más presión sobre el ejecutivo que preside Mariano Rajoy. A la pregunta de si Asturias está siendo castigada por tener un gobierno de Foro que encabeza Francisco Álvarez-Cascos, consideró -meditando la respuesta- que «si no es castigo, en principio hay frialdad o no buen acogimiento». Por eso, afirmó que «no vamos a pagar los asturianos las consecuencias de una cierta tirantez entre ex compañeros o ex amigos».
Y dudó, además, del peso político de los actuales diputados del PP para lograr ventajas para Asturias. «Desde la misma casta política para conseguir cosas hay que tener un reconocimiento y peso político; y quien tenía eso aquí triunfó en la capital. Los de ahora están muy supeditados y es necesario trabajar más y tener más potencia de equipo».
Serafín Abilio, quien dijo que no contempla un escenario de elecciones anticipadas en 2012, también se refirió a la negociación de los presupuestos regionales y urgió un acuerdo entre PP y Foro. Pero si no es posible, no dudó en pedir al PSOE que se siente con el partido del Gobierno para evitar un «desastre». También confió en que sindicatos, empresarios y Gobierno logren un nuevo acuerdo de concertación que comprometa inversión en nuevas obras y permita hacer frente a las licitaciones pendientes del anterior pacto, que cifró en 900 millones de euros.