El pasado 11 de marzo, Jaime Reinares compareció en rueda de prensa y entregó a los medios una carpeta con copias de 54 correos electrónicos que habían sido obtenidos del buzón de la ex secretaria general de la Sindicatura de Cuentas, Rosa Zapico. Con ellos acusó al fiscal del Tribunal de Cuentas, al entonces candidato del PSOE, Javier Fernández, y a la propia Zapico de «fabricar, inventar y retorcer» las pruebas para acusar al Ayuntamiento de irregularidades en el convenio para saldar la expropiación de Villa Magdalena.
Reinares sostuvo que un anónimo ciudadano, «un héroe», identificado en mal latín como 'Voxpopulis', le había remitido a él y al alcalde los correos.
Zapico reaccionó presentado una querella contra el concejal popular por revelación de secretos, injurias y calumnias. Lo hizo ante el Tribunal Supremo, dada la condición de aforado de Reinares en su calidad de diputado. Diez meses más tarde, el alto tribunal se ha declarado no competente y ha devuelto las actuaciones al «juzgado de Instrucción decano de los de Oviedo», según el auto del pasado día 17 de este mes que ayer remitió el gabinete del TSJA. La razón no puede ser más simple: Reinares ya no es diputado en esta décima legislatura. Ya no está aforado.
Todo el proceso ha sido lento. La denuncia se presentó en marzo del año pasado, pero hasta mayo la Fiscalía no solicitó que se pidiese el sulicatorio (el auto dice, por error, que al Senado, pero Reinares era entonces diputado y había dejado la cámara alta en 2008). Con la convocatoria anticipada de las elecciones generales, el Tribunal acordó suspender las actuaciones hasta la proclamación de electos. Pasados los comicios, Reinares ya no era aforado.
'Hackers' y servidores
La investigación poco ha avanzado desde entonces. La Policía intuía que para la sustracción de los correos se había contratado a un 'hacker'. La pericia técnica del pirata, así como el hecho de que la ruta de algunos correos haya pasado en un caso por Panamá y en otro por Estados Unidos y, posiblemente, por países asiáticos, avalaría esta sospecha.
Tampoco quedó aclarado como llegaron los correos al buzón de Reinares. En la copia que entregó a la prensa se leía que habían sido impresos desde un buzón de @oviedo.es. Sin embargo ese servicio se había desconectado 18 meses antes y sustituido por @oviedocorreo.es.
Frente a las dudas sobre el origen de los correos o la identidad de 'Voxpopulis', los populares opusieron su contenido. En uno, por ejemplo, Javier Fernández no veía posible atacar el acuerdo con Comamsa por ser una adjudicación sin contrato porque «alguien» podía sacar a colación el fracasado Palacio de Justicia. En otros, el fiscal jefe del Tribunal de Cuentas asesoraba a la Sindicatura sobre Villa Magdalena para que la denuncia prosperase.