Habrá recortes sanitarios en Asturias. Y serán «graves». De un plumazo se han caído once centros de salud y la sanidad asturiana entrará «en situación de riesgo». Así lo anunció ayer el consejero de Sanidad del Principado, José María Navia-Osorio, que acusó a los grupos de la oposición de «poner en grave peligro al sistema sanitario asturiano» con su decisión de «tumbar los presupuestos» elaborados por Foro Asturias. Los ajustes llegarán de la mano de la prórroga presupuestaria y de la imposibilidad de Gobierno y oposición de alcanzar a un acuerdo. Unos y otros se culpan y acusan, pero el caso es que de mantenerse el actual escenario este año habrá menos dinero para costear el funcionamiento de los hospitales y centros de salud. En concreto, el Principado dispondrá de 97 millones de euros menos ya que el Servicio de Salud del Principado (Sespa) tendrá que bajar de los 1.573 millones que había proyectado a los 1.476 millones del presupuesto prorrogado al que deberá ceñirse.
El titular de Sanidad comenzó su comparecencia ante los medios de comunicación asegurando que «la prórroga tendrá consecuencias muy graves para el sistema sanitario». Se quejó Navia-Osorio de lo que considera un «comportamiento destructivo» de PP y PSOE y recordó que las cuentas que había diseñado su departamento y que preveían un aumento del 6%, reflejaban «un presupuesto suficiente que no iba a generar deuda» ya que se ajustaba al gasto real.
El consejero desglosó el ajuste de forma pormenorizada y no dudó en afirmar que «la calidad asistencial se verá dañada». La tijera afectará a todos los estamentos. A los hospitales, centros de salud, suministro de medicamentos, trabajadores y pacientes. Para empezar, no se realizarán las obras de reforma y construcción anunciadas en once centros de salud (ver detalle en la ficha). Tampoco se concluirán los trabajos de ampliación en hemodinámica y hemodiálisis del Hospital de Cabueñes, donde sólo se salva de la criba la reparación de un antiguo aljibe. El resto de las actuaciones proyectadas en Gijón se caen de la lista. Desaparece también la renovación del parque tecnológico en la red hospitalaria. En Jarrio y Cangas del Narcea, pendientes de ampliaciones, sólo se reformarán las antiguas cocinas. Esta obra se hará «por motivos de seguridad».
Además, para poder pagar las anualidades del futuro HUCA y el Hospital de Mieres, el Gobierno del Principado deberá pedir autorización expresa a la Junta para poder disponer de dinero suficiente para pagar los 28 millones de euros de las 'letras' de 2012. En el presupuesto prorrogado sólo aparecen 24 millones para las cuotas de La Cadellada. Navia-Osorio, que compareció acompañado del gerente del Sespa, Juan Azcona, indicó que en la medida de lo posible la fecha de apertura del HUCA (segunda mitad de 2013) «se mantendrá».
Todos estos recortes harán que la deuda sanitaria se dispare. Los 'números rojos' crecerán en otros 90 millones lo que sumado a los 303 actuales abocaría a la sanidad asturiana a la mayor deuda de su historia. El Sespa no podrá tampoco abonar a los proveedores. Azcona había anunciado días atrás que durante el primer cuatrimestre saldaría parte de la deuda con las empresas asturianas. Iba a abonar facturas por valor de 20 millones de euros. Ahora ya no.