Hace ya varios meses que no se mueve ni un sólo ladrillo ni en las obras de la nueva residencia de mayores de Lastres, en el concejo de Colunga, ni en el centro de mayores de Ribadesella. Dos actuaciones vinculadas a un mismo sector de la población y que fueron iniciadas durante la pasada legislatura -aunque la residencia lastrina fue proyectada hace ya varios mandatos- y paralizadas como consecuencia de las dificultades económicas que atraviesan sus correspondientes empresas adjudicatarias.
Responsables políticos de ambos Ayuntamientos han manifestado su temor a que este nuevo contratiempo pueda retrasar la ejecución de sendas obras si la falta de un acuerdo con la empresa obligara finalmente a la Administración pública a volver a sacar a adjudicación los trabajos. «En ese caso las obras podrían retrasarse uno o dos años», señala el portavoz de Foro Asturias en el Ayuntamiento de Colunga, Miguel Hornillos, en referencia a la residencia que se alza en la finca de El Manso, en Lastres. Un equipamiento adjudicado a la empresa Conavinsa por un precio de 1.879.435,51 euros con una superficie útil de 2.231,81 metros cuadrados que, una vez en funcionamiento, tendrá capacidad para 60 plazas de residencia y quince más en el Centro de Día.
Las obras comenzaron en enero de 2011 con un plazo de ejecución de 20 meses, siendo la fecha prevista para su finalización el 17 de septiembre de 2012. Sin embargo, tal y como reconoció recientemente la propia consejera de Bienestar Social, a preguntas en la Junta General del Principado del PP, la actuación se encuentra sólo al 17,12% de ejecución pese a que, según el programa de trabajo, a finales del pasado mes de noviembre debería llevarse certificado el 31,08% de la obra. Pese a que a vista de todos los vecinos no existe actividad alguna en esta obra desde aquel mes de noviembre, la empresa adjudicataria «no ha solicitado, hasta el momento, un aumento de plazo en la ejecución de las obras», según manifestó María Isabel Marqués García.
Al concejal de Foro Asturias en el concejo de Colunga le consta, eso sí, que existe «voluntad total» por parte del Gobierno del Principado para favorecer que la empresa subcontrate a otra entidad más solvente la finalización de los trabajos. Una medida que evitaría a la Administración reiniciar todo el proceso de adjudicación, pero para la que se necesita el visto bueno de Conavinsa. «La empresa, que en un principio parecía que estaba dispuesta a llegar a un acuerdo, ahora no da señales de vida», asegura el edil colungués. «Las negociaciones están paralizadas por parte de la empresa», informó Hornillos, quien advierte de que si esta situación obliga a iniciar un proceso judicial contra la empresa, «la demora de los trabajos sería tremenda».
Ribadesella y su centro de mayores atraviesan una situación bien parecida. Las obras de construcción del Centro Polivalente para la Prevención de la Dependencia, que se levanta en la parcela del antiguo parvulario, llevan paralizadas unos dos meses debido a las dificultades que atraviesa la empresa asturiana Ceyd. El Ayuntamiento requirió en su día a la empresa que reanudara los trabajos pero ésta, en concurso de acreedores, no dio contestación alguna.
Las negociaciones con Ceyd para que cediera la obra a otra empresa riosellana no prosperaron, por lo que el Ayuntamiento de Ribadesella ya ha iniciado los trámites para rescindirle el contrato. Si no resuelve la situación en el plazo establecido, el equipo de Gobierno iniciará un proceso negociado por el que se les ofrecerá a varias empresas que presenten una propuesta para finalizar los trabajos. «Se trata de un proceso mucho más rápido que volver a sacar a concurso la obra», explicó la regidora.
Desde agosto de 2011
La ampliación y rehabilitación del antiguo parvulario para convertirse en el centro de mayores de Ribadesella comenzó en agosto de 2011 con un plazo de ejecución de cuatro meses y, aunque las previsiones iniciales apuntaban a que los trabajos podrían acabar antes, es obvio que no ha sido posible. La alcaldesa de Ribadesella, Charo Fernández, manifestó en la comida de Navidad de la Asociación de Mayores 'Los Más Grandes', colectivo que está llamado a ocupar parte de las instalaciones, que el centro estaría en funcionamiento para su fiesta de carnaval. Hoy en día también será complicado cumplir esos plazos.
Las obras del centro de mayores se adjudicaron en 285.000 euros, aunque inicialmente se habían licitado en 321.785 euros. El proyecto prevé habilitar un nuevo equipamiento con 592 metros cuadrados de superficie útil, de los que 241 corresponden a la ampliación prevista. La idea inicial pasa por aprovechar el actual patio cubierto del antiguo parvulario, cuya pérgola ya ha sido derribada.
De esta forma, el centro pasará a contar con un aula para la organización de talleres, una sala de lectura con biblioteca, una zona de cafetería con cocina-almacén, otras dos salas vinculadas a la cafetería en las que desarrollar juegos de mesa y reuniones, una sala polivalente de 196 metros con capacidad para 170 personas sentadas en la que poder organizar bailes, proyecciones o conferencias, un despacho, dos almacenes y tres baños, uno de ellos adaptado para las personas impedidas. Todo un lujo que, sin embargo, se está haciendo esperar.