Los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Ribadesella han puesto en marcha un proyecto de voluntariado social con el que dar respuesta a las personas interesadas en colaborar con el trabajo que viene desempeñando el Centro Rural de Apoyo Diurno de El Fuerte. El programa de trabajo fue elaborado a lo largo de este mes de enero por los técnicos municipales adscritos a la Concejalía de Bienestar Social. En febrero se procederá a su divulgación, para captar y formar adecuadamente a cuantas personas quieran ser parte del proyecto.
«Son muchos los vecinos que nos han manifestado su disposición a colaborar, así que ahora esperamos su inscripción y participación», aseguró la concejala Verónica Blanco. Este trabajo de captación y formación lo realizará el centro de voluntariado y participación social El Prial de Infiesto. Las inscripciones deben hacerse en la sede de los Servicios Sociales, ubicada en el mismo centro de El Fuerte y en las mismas se hará constar el tipo de perfil de cada voluntario para ajustar su formación a sus pretensiones.
En un centro de día como el riosellano son muchas las labores de asistencia en las que pueden participar los voluntarios. Desde una ayuda terapéutica en directa colaboración con los fisioterapeutas, hasta la participación en actividades de ocio y entretenimiento. Entre estas últimas se encuentran los programas de conversación y lectura, el acompañamiento personal, la organización de salidas y excursiones o la gestión de algunas de sus actividades rutinarias como la realización de la compra diaria.
En el Centro Rural de Apoyo Diurno de Ribadesella cuenta con plena ocupación. Sus doce plazas están cubiertas y en lista de espera se encuentran otras seis personas. «El nivel de satisfacción con el servicio por parte de usuarios y familiares es muy elevado, así que esperamos mejorarlo aún mas con este programa de voluntariado que por última vez se hizo en el año 2006», recordó la concejala.
Bolsa de trabajo
Por otro lado, un grupo de personas del concejo hacía público su malestar con la suspensión de las pruebas de capacidad convocadas por el Ayuntamiento para la confección de una nueva bolsa de trabajo con la que cubrir el servicio municipal de asistencia social a domicilio.
Los exámenes estaban convocados para esta semana, en concreto para el dos de febrero, pero fueron suspendidos tras la impugnación de las bases por parte de una aspirante. Según explicó la concejala Verónica Blanco, tanto las bases, aprobadas el 28 de noviembre pasado, como el espíritu de la convocatoria eran idénticos a los utilizados en años anteriores. «Nuestra idea era la de flexibilizar las bases para facilitar el acceso de mayor número de personas, pero una de las aspirantes las recurrió en base a la formación exigida», afirmó la edil.
No se exigía la formación homologada para la prestación de ese tipo de servicios y regulada por Real Decreto. Tras el recurso, el Ayuntamiento se vio obligado a suspender la tramitación y a corregir el error. Esta semana se realizará una nueva convocatoria. A través de esta bolsa de trabajo el año pasado llegaron a contratarse a doce personas y para este ejercicio se espera mantener ese mismo ritmo de contratación. «Siempre se hace en función de las necesidades ya que no todas trabajan durante la misma época del año», apuntó Verónica Blanco.