El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, defendió ayer con firmeza el futuro del carbón autóctono, pero echó un jarro de agua fría sobre el desbloqueo de los fondos mineros pendientes. En una comparecencia ante la Comisión de Industria del Congreso, Soria aseguró que es necesario evitar «a toda costa» el cierre de las minas, pero no profundizó en la forma en que el Gobierno prevé abordar el asunto de la decisión de la Comisión Europea de cerrar las explotaciones no competitivas a partir de 2018, prácticamente todas las del Principado.
«El carbón es de interés público -dijo el ministro- y es opinión del gobierno que el cierre de las minas y de las centrales térmicas que consumen carbón autóctono se evite a toda costa». Argumentó que es necesario para que «estas instalaciones puedan contribuir al abastecimiento energético propio cuando cambie el ciclo económico y la demanda eléctrica vuelva a crecer».
En su primera comparecencia ante la Comisión de Industria, Energía y Turismo del Congreso, José Manuel Soria, apostó por la reforma de la ley del sector eléctrico y calificó de «estratégicos» los recursos nacionales de hidrocarburos. Entre los portavoces que interpelaron al ministro se encontraba el diputado de Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, que preguntó por el futuro de los fondos mineros. También intervino como portavoz del PP en la Comisión de Industria, el presidente de los populares asturianos, Ovidio Sánchez, que defendió las propuestas del ministro y se felicitó por su defensa del carbón que «puede llegar a ser un sector estratégico cuando se desarrolle la nueva tecnología de captura de CO2».
La defensa del carbón la basó el ministro en la necesidad de contar en el futuro con un mix energético «diversificado y completo». Según señaló, las «ayudas al carbón» son «necesarias para paliar los efectos económicos y sociales» relacionados con un cierre de estas instalaciones» y recordó que «cuando la demanda de electricidad fue elevada no hubo problemas de mantener la actividad de las minas».
Soria reconoció que desde 2008, y debido tanto a la reducción de la demanda como a la entrada de las renovables, «el carbón autóctono ha perdido el protagonismo del que gozaba en España» y que «el mantenimiento y explotación de las centrales no es rentable para las operadoras». Según dijo, «se trata de una fuente energética mucho más contaminante que las otras y es evidente que no será la energía del futuro, pero en un país con tanta dependencia y tanta vulnerabilidad respecto al exterior de las fuentes energéticas, creo que no podemos renunciar al uso de una fuente autóctona como esta».
Según Soria, «el carbón ha tenido muchos problemas y muchas vicisitudes a lo largo de estos años, pero han sido motivadas por la caída de la demanda eléctrica. eso no quiere decir que el Gobierno no vaya a seguir dándole importancia al carbón. No es la energía del futuro, pero hoy, en este momento, tenemos que seguir utilizándola y debemos atender a las especiales consideraciones del sector de la minería».
Sobre la eliminación de las primas a las renovables, señaló que la medida adoptada el viernes «responde a la urgente necesidad de frenar la senda de crecimiento del déficit y de enviar una señal clara al sistema de que se suspenden las inversiones apalancadas a partir de recursos públicos». El objetivo del Gobierno, indicó, es lograr un «'mix' sostenible, diversificado y competitivo» que «abarque a todas las fuentes existentes y preste especial atención a las características de cada una de ellas».
Soluciones para el naval
A preguntas del Bloque Nacionalista Galego sobre el futuro del sector naval, el ministro Soria señaló que las soluciones pasan por «solucionar el problema del tax lease», el instrumento financiero empleado por los astilleros para la financiación de los buques y que fue declarado ilegal por la UE. Soria explicó que «he hablado personalmente con el comisario Almunia y me señaló que la solución del problema pasa por incorporar el tax lease que tiene Francia y ahora estamos a la espera de la respuesta de la comisión».
Por otro lado, en su comparecencia el ministro Soria anunció también que revisará el Plan Integral de Política Industrial 2020 (PIN2020) para adaptarlo a la actual coyuntura financiera.
Según el ministro, los cambios en el PIN2020 estarán dirigidos a poner en valor el conjunto de sus líneas adaptándolo «a una situación financiera distinta al momento en que se concibió». Soria vinculó la evolución futura del sector industrial al resto de reformas que va a hacer el Gobierno (financiera, laboral, estabilidad presupuestaria) y dijo que el PIN2020, aprobado en diciembre de 2010, contempla más de un centenar de actuaciones de distintos ministerios con un impacto económico de 82.842 millones de euros entre 2011-2015.