Los restos del joven Gonzaga García Antuña fueron despedidos ayer por centenares de vecinos y amigos en su localidad natal de El Entrego, en el concejo de San Martín del Rey Aurelio. El joven de 32 años
falleció en la madrugada del pasado sábado en Gijón tras precipitarse desde el cerro de Santa Catalina. Ayer todos sus amigos y conocidos quisieron arropar a la familia, destrozada por este inexplicable suceso. Muchas fueron las muestras de cariño que recibieron los familiares del joven durante toda la tarde, lo que convirtió el funeral en una emotiva despedida a este «vecino tan querido».
El cadáver fue recibido a las cinco de la tarde en la iglesia parroquial de El Entrego, donde en una ceremonia muy emotiva se recordó a este joven «risueño y amable, muy preocupado por su familia y sus amigos». Posteriormente, sus restos fueron trasladados al cementerio municipal, donde recibieron cristiana sepultura.
Acompañando a sus padres y hermanos estaban muy cerca la mayoría de sus amigos, algunos de ellos llegados de varias regiones españolas, donde trabajó el joven y había dejado grandes amigos que ayer no podían explicarse este terrible percance que terminó con su vida. La familia agradeció a todos el gran cariño que demostraron hacia Gonzaga.
Todos lamentaban este inesperado desenlace que nadie se explica. Gonzaga, según sus amigos y conocidos, era un joven tranquilo, muy trabajador y con muchas ideas para el futuro. Por lo que nadie daba crédito a qué le podría haber pasado, todos se refugiaban en la idea de que tuvo que ocurrirle un accidente para terminar cayendo al pedrero situado a las faldas de 'Elogio del horizonte'. «Poca gente tenía tantas ganas de vivir como Gonzaga», subrayaba, muy emocionado, uno de sus amigos.
El cine y la cerveza artesanal
Enamorado del séptimo arte, Gonzaga García había cursado estudios de Cine en Ponferrada y trabajado en varios proyectos en Baleares. Además, participó con producciones en el Festival de Cine de Gijón y en el Centro de Arte de la Laboral. Entre otras actividades, había tomado parte en la producción de documentales y cortos.
Al final, su espíritu empresarial le llevó a poner en marcha junto a otros amigos uno de los proyectos más novedosos de las comarcas mineras, la cerveza artesanal La Caleya, nacida al amparo del centro tecnológico Valnalón y que se está desarrollando en Sobrescobio.
Gonzaga estaba ultimando la puesta en el mercado de esta cerveza y, como ocurre a muchos jóvenes emprendedores, había luchado junto a sus socios por conseguir la financiación para terminar este proyecto.
La fatídica muerte del joven entreguín Gonzaga García se produjo en la madrugada del pasado sábado, cuando, por razones que se desconocen, se precipitó desde el cerro de Santa Catalina. La investigación de los hechos continúa, si bien todo apunta a que no medió la intervención de terceras personas en la caída del joven desde más de 20 metros de altura.
Gonzaga García Antuña desapareció alrededor de las cinco de la madrugada del sábado. El joven estaba pasando una noche festiva con sus amigos. Una parte de ellos debió acudir al Hospital de Jove para que los médicos atendieran a uno que se había cortado una mano con un vaso en los alrededores de un pub tras una trifulca.
Desde la plaza Arturo Arias
En torno a las cinco de la madrugada, los que habían continuado por el barrio alto, de repente, no lograron encontrar a Gonzaga y comenzaron a preocuparse cuando hallaron una zapatilla suya en las inmediaciones de la plaza de Arturo Arias. Después descubrieron varias prendas diseminadas en la subida al Cerro, lo que hizo sospechar a los jóvenes que su amigo pudiera haber sufrido algo grave. Tampoco contestaba a sus llamadas al teléfono móvil, algo inusual en él.
Alarmados, interpusieron una denuncia en la Comisaría de Policía a las ocho de la mañana del sábado. Entonces, se puso en marcha un operativo de búsqueda. Pero los peores presagios se confirmaron a media mañana del domingo, cuando su cuerpo apareció sin vida en el acantilado gijonés.