Autorizar la mina de oro que promueve Asturgold y conservar los lagos de Salave son, para muchos, premisas excluyentes. La amenaza al paraje natural persiste, según los detractores del proyecto, incluso con la propuesta de la empresa de explotar los recursos auríferos mediante una galería. Por eso, la obtención de una figura de especial protección que preserve las lagunas frente a posibles injerencias continúa siendo una de las reivindicaciones de quienes subrayan los valores medioambientales, arqueológicos y turísticos frente a los beneficios atribuidos a la explotación minera.
Es la postura del gobierno de Tapia, que aspira a que los lagos de Salave «tengan una protección especial». De hecho, el alcalde, Manuel Jesús González, afirmó que aumentar el grado de protección del paraje, que se encuentra dentro de los límites del Plan de Ordenación del Litoral Asturiano (POLA), «es una de nuestras peticiones y queremos que se lleve a cabo. Además, está respaldada por una proposición del Parlamento regional».
El regidor se refería así a una proposición no de ley que los grupos de PP e IU en la Junta General sacaron adelante en la pasada legislatura para obligar al Ejecutivo regional a declarar espacio natural protegido los lagos de Salave. A la espera de que este acuerdo parlamentario se desarrolle, González apunta que puede haber otras fórmulas para asegurar la conservación del enclave.
En esta línea, apunta que los lagos de Salave pueden ser declarados Bien de Interés Cultural, ya que en su entorno se conservan vestigios de minería romana de gran valor arqueológico y patrimonial: «Ya se lo comenté en su día al presidente del Principado, pero espero tener también una reunión con el consejero de Cultura para explicarle el tema», anotó.
Espacio protegido
González señaló que la postura del Ayuntamiento será trasladada también al titular de Agroganadería porque «no puede ser que nos pongan todos los problemas del mundo para hacer una recuperación de las dunas de la playa, que va a ser casi imposible, y que una explotación minera parezca tener menos inconvenientes». Sobre todo, recordó el regidor, porque los lagos de Salave se encuentran, al igual que el arenal, en un espacio protegido por las figuras de Red Natura, Lugar de Interés Comunitario Penarronda-Barayo y Zona de Especial Protección para las Aves, además del Plan del Litoral.
La empresa dice contemplar estas limitaciones ambientales en la intervención descrita en el 'Documento inicial para la evaluación de impacto ambiental del proyecto minero de explotación por interior del yacimiento de Salave', para cuya evaluación el Principado ha iniciado la fase de consultas previas. Según el informe, en el que se plantea una galería de 2,7 kilómetros de largo, la bocamina se ubicará a unos 250 metros al sur de la autovía del Cantábrico, fuera de los límites del POLA: «Todo ello para salvaguardar los valores ambientales de la zona donde se ubica el yacimiento, conocida como Lagos de Salave, cuyo estado no se vería alterado por la ejecución del proyecto.