«Un torneo de verano para que las derechas desempaten en su lucha por el poder». Fue el símil deportivo que ayer utilizó el coordinador general de Izquierda Unida, Jesús Iglesias, para referirse al nuevo escenario abierto en la región después de que, el lunes, el presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, anunciara la disolución del Parlamento y la convocatoria anticipada de elecciones para el 25 de marzo. Iglesias compareció en rueda de prensa para mostrar su perplejidad ante lo que consideró una «situación lamentable» y un ejercicio de «tremenda irresponsabilidad del presidente, de Foro y del PP». Y es que, según explicó el diputado regional, aunque los dos partidos de la derecha comparten que la salida de la crisis pasa por lo ajustes, en la negociación de los presupuestos fueron incapaces de ponerse de acuerdo, no por la forma sino por los tiempos. «El PP exigía a Álvarez-Cascos y a Foro que ajustara ya, y que lo hiciera permitiendo que el PP controlase ese ajuste para adaptarlo a las exigencias de Montoro y Rajoy, mientras que Cascos quería dejar el ajuste para más tarde, para el momento en el que Rajoy anunciara el nuevo escenario económico, y pudiera hacer responsable a Rajoy de ese ajuste», argumentó.
Para Iglesias el presupuesto fue un arma más en la lucha entre las derechas por el poder interno, como ocurrió en el 96. Por eso, entiende que la convocatoria anticipada de elecciones se hubiera podido evitar si la derecha hubiese supeditado su interés de poder político al de los ciudadanos. «No hay sociedad que aguante tres convocatorias electorales en menos de un año. Nos han condenado a un año de parálisis en uno de los peores momentos económicos», censuró tras asegurar que lo que necesita Asturias es un Gobierno responsable. Por eso, dice, «cuando PP y Foro llamen a los ciudadanos al torneo de verano, éstos deberían descalificar a los dos equipos». Iglesias tampoco tuvo palabras amables para el PSOE que «lleva en su laberinto desde las elecciones autonómicas» y ha preferido «situarse en la barrera» para seguir la confrontación de la derecha. «No creo que sea el mejor aval», reconoció. Para el coordinador general de Izquierda Unida, el escenario político que se ha abierto en Asturias no es el más idóneo para llamar a la participación, pero se muestra convencido de que el panorama que salga de las urnas tras el 25 de marzo será diferente. No desveló quién será el candidato de la formación para la próxima contienda y, aunque, en principio, no descarta la posibilidad de repetir, lo cierto es que tras las pasadas elecciones anunció su decisión de apartarse de la primera línea política. En una semana, aseguró ayer, se habrá aclarado ya este extremo, «porque no queda más tiempo».