Los promotores de los grandes festivales de rock en España quieren apostar este año a caballo ganador y han decidido recurrir a viejas glorias como principal reclamo de sus programaciones; algunas de ellas, volverán tras muchos años de divorcio. Se trata de una fórmula arriesgada en lo artístico, pero muy efectiva en cuanto a poder de convocatoria, que es la gran aspiración en un año 2012, que los agoreros tachan ya de apocalíptico.
Y como sintonía del fin del mundo, qué mejor retorno que el del grupo británico Black Sabbath con su formación original: Ozzy Osbourne (voz), Tony Iommi (guitarra), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería), a quienes les pusieron un dineral encima de la mesa para olvidar viejas rencillas, salir de gira y grabar un nuevo disco de estudio después de 33 años. La cita será en el Festival Azkena de Vitoria (14 al 16 de junio), donde también estarán Lynyrd Skynyrd, una banda de rock sureño formada en 1964 y que reinició una segunda etapa a finales de los 80. El grupo puede considerarse como uno de los más desdichados de la historia, con ocho fiambres en sus filas, tres de ellos en un accidente de avioneta en 1977.
Un regreso esperado para esta temporada es el The Cure, que conmemora los veinte años de su disco 'Wish' y que promete un espectáculo de más de dos horas con canciones de sus catorce discos de estudio. Habrá dos oportunidades de escucharlos: Primavera Sound de Barcelona (30 de mayo al 3 de junio) y Bilbao BBK (12 al 14 de julio), donde actuará también Radiohead en exclusiva para España.
El planeta indie se encuentra pletórico ante el retorno de uno de sus grupos más insignes: los mancunianos The Stone Roses, una banda que tocó el cielo con su primer álbum, pero que fue sufriendo un declive sonrojante hasta su separación en 1996. A buen seguro que otro pastizal habrá sido el causante de esta segunda oportunidad. Estarán en Benicàssim (12 al 15 de julio). También se anuncia en el FIB a sus predecesores y vecinos New Order, la banda que rompió las barreras entre rock y electrónica. La incógnita es saber quién vendrá como bajista, ya que el miembro original Peter Hook se lamentaba recientemente de haber sido marginado por el resto del grupo.
En el Festival Sonisphere de Getafe (25 y 26 de mayo) la gran atracción será Metallica, que anuncia un concierto especial en el que interpretará íntegramente su disco homónimo de 1991. También estará la banda trash-metal Slayer o los grungeros Soungarden, que vuelven tras catorce años de paréntesis.
Y el Derrame Rock (28 al 30 de junio), por segundo año en Ourense, tira también de clásicos para esta XVII edición: desde el grupo británico de ska Ban Manners, formado en 1976, hasta la banda brasileña de trash-metal (fundada en 1984), pasando por nuestro rock urbano cañí: Burning y Rosendo.
Este año regresa a Madrid (29 y 30 de junio y 5 a 7 de julio) un Festival Rock in Río más empalagoso que nunca, y donde lo más potable son los californianos Red Hot Chili Peppers y el guitarrista neoyorquino Lenny Kravitz. Como decían los latinos: 'alea iacta est'.