2011 se ha convertido para el sector de la construcción en el peor ejercicio de su historia. En octubre, la patronal CAC-Asprocon ya había advertido de que la actividad estaba bajo mínimos y los datos de cierre del año lo han confirmado al reflejar una caída de la licitación pública del 73,72%.
Este dato, hecho público ayer por Seopan, la patronal nacional del sector, representa en términos absolutos que las tres administraciones públicas (Estado, comunidad autónoma y ayuntamientos) licitaron 315,83 millones de euros el pasado año en Asturias, 886 menos que en 2010. La causa de este descenso está sobre todo en los planes de ajuste y en el parón en las inversiones puestos en marcha por el Principado y las corporaciones locales.
El Principado, en efecto, licitó 130,73 millones de euros, un 75,69% menos con una disminución de sus inversiones por valor de 407 millones. Y los ayuntamientos invirtieron 51,99 millones, un 89,03% menos que en 2010. En términos absolutos eso supone un retroceso de 422 millones respecto a las obras y proyectos que salieron a concurso el ejercicio precedente.
La administración central, por su parte, registró un retroceso del 29,62% hasta totalizar 133,103 millones en licitaciones de obras, 56 menos, según Seopan.
Por tipos de obras, las de edificación sufrieron un retroceso del 46,53% y las de obra civil (carreteras, obras de saneamiento, ferrocarriles...) un 78,67%. Este capítulo supone el mayor volumen de actividad para el sector y fue el que concentró la caída de la licitación al pasar de 1.016 millones en 2010 a 216,8 millones durante 2011.
La incidencia de esta abrupta caída en las licitaciones de las administraciones públicas -y por tanto en la actividad de las empresas de la construcción- tuvo un impacto directo en el empleo. La Encuesta de Población Activa (EPA) refleja la pérdida de 6.200 empleos en el sector en los últimos doce meses, 4.700 solo en el cuarto trimestre del año, lo que indica que el sector ha acelerado la destrucción de puestos de trabajo a pesar de ser el más castigado desde el inicio de la crisis. Y es que desde el cuarto trimestre de 2008 al mismo periodo de 2011 las empresas constructoras o vinculadas a este sector han perdido 14.500 empleos.
En la actualidad, la construcción da empleo a 32.500 personas y tiene 10.300 parados.
«No tenemos trabajo, no disponemos de créditos y no vislumbramos ni tan siquiera una pequeña luz que nos permita atisbar si falta aún mucho para encontrar la salida de este túnel de crisis y desconcierto», según aseguraba Serafín Abilio Martínez, presidente de CAC-Asprocon, en el último número de la revista 'Ático'.
Ante esta situación, MCA-UGT alertó ayer de que la merma de la inversión en obra civil pone en peligro 9.376 empleos en la construcción -6.251 directos y 3.125 indirectos-.
A la caída de la licitación de obra civil, MCA-UGT señala que debe sumarse el descenso registrado en el número de viviendas de obra nueva a construir, un 60% menos respecto a 2010, con 1.702 visados menos.