El ministro de Industria, José Manuel Soria, apostó anteayer con fuerza por el futuro del carbón autóctono y los sindicatos mineros tardaron menos de 24 horas en responderle: «Habrá movilizaciones» ¿Por qué esta respuesta? Porque los agentes sociales creen que el nuevo gobierno del PP quiere romper los acuerdos del Plan de la Minería, en vigor hasta finales de este año, y opinan que el ministro debe «hablar menos y hacer más».
En su primera comparecencia ante el Congreso de los Diputados, Soria calificó el sector del carbón de «interés público» y dijo que «es necesario evitar a toda costa el cierre de las minas». Pero también cerró la posibilidad de dar marcha atrás al recorte de los fondos mineros, decidido por el Gobierno en diciembre en Consejo de Ministros, y además anunció que «habrá ajustes adicionales». También dijo que «no vamos a responder a los incumplimientos del Gobierno anterior». El diputado de Foro Asturias, Enrique Álvarez Sostres, que interpeló al ministro durante su comparecencia, evaluó en 185 millones de euros el importe de los proyectos que dejó pendientes el gobierno anterior y en 783 millones los previstos para este año.
Tras la comparecencia del ministro, los responsables estatales del SOMA-FITAG-UGT y CC OO se reunieron ayer en Oviedo y decidieron «iniciar un calendario de movilizaciones ante el silencio del Ministerio de Industria». Las dos organizaciones señalaron que las manifestaciones del ministro «rozan la provocación y están generando una gran inquietud en unas comarcas mineras debilitadas por la situación actual».
Los sindicatos mineros temen que el actual gobierno trate de desligarse de los compromisos del anterior y advierten de que «si no se convoca la comisión de seguimiento del Plan del Carbón las movilizaciones, la tensión y la conflictividad se incrementarán».
Los sindicatos acordaron la celebración de asambleas durante las dos próximas semanas, así como concentraciones ante las delegaciones del gobierno de las comunidades autónomas afectadas.
El secretario del sector minero del FITAG-UGT, Víctor Fernández, señaló que «el carbón hay que defenderlo en Europa y aquí el ministro lo que debe hacer es decir que va a cumplir el Plan del Carbón firmado con los agentes sociales».
Para Juan Carlos Álvarez Liébana, de CC OO, el problema es que «el nuevo Gobierno trata de desentenderse de los acuerdos en vigor en materia de minería y eso va a provocar un gran conflicto». Según señaló, «no es aceptable que se generen esa confusión y esas dudas por un cambio de Gobierno. Un Ejecutivo no puede partir de cero, sino que debe asumir los acuerdos alcanzados por el anterior.
«Ruptura histórica»
También la Federación Socialista Asturiana (FSA) alzó la voz ayer en este conflicto al señalar su secretario de Organización, Jesús Gutiérrez, que «el ministro de Industria ha dejado en evidencia a los máximos representantes del PP asturiano con su postura sobre el carbón. A ver quien del PP viene ahora a hacer campaña aquí». Según Gutiérrez, la posición del ministro sobre los fondos mineros supuso una desautorización política y un gran ridículo para los responsables del PP de Asturias». El representante de la FSA dijo que «la frivolidad del ministro ratificando el acuerdo del Consejo de Ministros sobre los fondos mineros supone una ruptura unilateral e histórica de los acuerdos de la minería y un cambio muy grave en el entendimiento que había hasta ahora. Será un antes y un después de la minería».