Cuatro meses después de que Dragados finalizara su construcción y a más de un año de su inicial plazo de entrega, el edificio científico tecnológico del campus de Gijón pasará a manos de la Universidad de Oviedo la próxima semana. Al menos para entonces tiene previsto el Ayuntamiento de Gijón firmar el documento notarial que incorpora al patrimonio universitario una instalación de futuro que le ha costado a la Universidad la pérdida de una de sus emblemáticas propiedades de pasado: la vieja Escuela de Ciencias Empresariales Jovellanos.
Dos años después de aquel acuerdo entre la entonces alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y el todavía rector, Vicente Gotor, la empresa constructora ha empezado a retirar las vallas que tapan a la vista del público el edificio ya finalizado desde el pasado mes de octubre para poder empezar a llenar el edificio. Pero no se podrá poner en marcha hasta que el Ayuntamiento transfiera también la aportación económica acordada, de 500.000 euros anuales entre 2011 y 2014, «porque necesitamos hacer alguna inversión, como dotarnos de mayor potencia eléctrica para que la maquinaria de gran tamaño que vamos a instalar allí puedan funcionar», explicó Vicente Gotor, después de haber mantenido la periódica reunión de la comisión de seguimiento con la alcaldesa.
Los recortes dejarán tocada la aportación, pero el gobierno municial ha garantizado al menos la mitad, 250.000 euros, arañados al mantenimiento del campus, que ahora ha recaído en la Empresa Municipal de Limpieza. «Intentaremos que el edificio entre en funcionamiento lo antes posible», afirmó Vicente Gotor, quien volvió a urgir la construcción de una residencia estudiantil para «hacer atractiva» la llegada al campus de Gijón de «200 o 300 alumnos con la potenciación de los másteres que estamos llevando a cabo y que traerá docentes visitantes y estudiantes de todas partes».
La ubicación no le importa. Y su carácter público o privado, tampoco, «pero un campus que crece al ritmo del de Gijón necesita con urgencia una residencia», explicó. Y ante la paralización del proyecto municipal en la parcela de enfrente de la Escuela de Marina Civil, Vicente Gotor ofreció la que urbanizó el Ayuntamiento para ubicar la Semana Negra como alternativa. «Allí podría ir un polideportivo, una residencia o las dos cosas, pero es hablar por hablar, porque no hay dinero ni para una cosa ni para la otra». Lo que rechazó el rector de la Universidad de Oviedo es que la fuerte inversión municipal haya sido en balde. «Hay que esperar el resultado del recurso presentado por el Ayuntamiento, pero aunque nos fuera favorable de nuevo, Gijón nunca perdería, porque el campus es de Gijón y de los gijoneses».