Los recursos culturales de Asturias están insuficientemente articulados en el mercado turístico nacional e internacional y no tienen una imagen global cultural semejante a otras regiones y países. El importante patrimonio asturiano se concentra en sus tres principales ciudades, pero una parte relevante se halla en otros municipios, tal es el caso de Covadonga, el jurásico, el arte rupestre, Santa Cristina de Lena, Valdediós y otros. En todo caso, el factor llamada debe descansar en el circuito básico: Gijón-Avilés-Oviedo, dotado de las suficientes plazas de alojamiento hotelero de cuatro y cinco estrellas, requeridas por la demanda de turismo cultural, junto al resto de equipamientos y servicios necesarios y una alta notoriedad en los mercados.
A partir del circuito básico, se puede organizar la comercialización de viajes con distintos grados de motivación cultural: circuitos nacionales e internacionales, oferta complementaria al turista de congresos y reuniones, negocios y turismo urbano e, incluso, visitas culturales para los turistas rurales (el 45% de los viajes rurales comparte actividades con las ciudades y la playa, a escala nacional).
La oferta cultural de Asturias permite incentivar viajes en un mercado importante y próximo como el europeo y, por supuesto, en el nacional, en viajes de motivo principal ocio-cultura, y, además, dar soporte a otros con distinta motivación principal donde las actividades culturales son necesario complemento -congresos, reuniones, negocios, rural/naturaleza, gastronomía, actividades náuticas, etcétera- con mejora de la estructura de gasto del destino.
Según la encuesta Familitur 2010, el turismo de los españoles, el ocio-cultura supuso el 53,6% de casi 150 millones de viajes por España. Se éstos, el 14% tiene una clara motivación cultural, es decir, 21 millones de viajes. Si se le suman los 7,6 millones de viajes culturales por España del turismo extranjero, nos encontramos con un mercado real de 29 millones de viajes. El mercado de segundo orden, aquel donde la cultura no es motivo principal sino secundario, abarca prácticamente al resto de viajes nacionales y extranjeros.
Los mercados potenciales de Europa, EE UU y Canadá con motivación básicamente cultural, emitidos fuera de cada país, son: Francia, 16%; Reino Unido, 11%; Alemania, 10%; Italia, 9%; Países Bajos y Austria, 5%, respectivamente, con el 56% del conjunto, entre 20 países emisores y un total estimado de 45 millones de viajes en 2010, a partir de encuestas de Monitor Travel e IPK de 2005 (40 millones de turistas) extrapoladas a dicho año.
La política turístico-cultural de Asturias exige un conocimiento pormenorizado del turismo de motivación cultural, nacional y extranjero, en destino y origen, y en las diferentes formas de organización de viajes y estancias; circuitos, vacaciones, todo incluido, servicios sueltos, cruces de información por épocas, edades, mercados, nivel socio-económico, tipología de alojamientos, medios de transporte y otros. En el receptivo se cuenta con múltiples informaciones del Sistema de Información Turística de Asturias (SITA), tanto en las ciudades como en el resto de espacios, con posibilidades de ampliar las mismas con los cruces apuntados y algunos otros. En el emisor no puede decirse otra cosa que las informaciones sobre turismo cultural son totalmente insuficientes, imprecisas en el volumen de flujos e inexistentes a nivel cualitativo, sea en los viajes nacionales o extranjeros. En este caso, cabe recomendar a las comunidades autónomas que propongan al Instituto de Estudios Turísticos una encuesta específica sobre este importante segmento o una batería de preguntas en los cuestionarios de Familitur y Frontur que proporcionen las informaciones indispensables para poder actuar con eficiencia en la creación de productos culturales y su comercialización. La misma solicitud debería hacerse sobre los turistas rurales y de naturaleza.
La necesidad de captar cuota en este mercado para Asturias es evidente por la jerarquía de su patrimonio y la existencia de cien museos, gran parte de los mismos con bajos índices de visitantes e ingresos, y algunos cerrados o con dificultades económicas graves, apuntadas recientemente por este mismo diario. La oportunidad de su comercialización se justifica por la importancia del mercado real español y el potencial del europeo, antes señaladas, que permiten incrementar tanto los visitantes como los ingresos.