La Fiscalía del Principado de Asturias pide tres años de prisión para un vecino de Llanes acusado de clavar un cuchillo a un camarero de una cervecería de la villa en la madrugada del 31 de diciembre de 2009. El acusado, H. M. C. R., de 38 años, será juzgado hoy por un delito de lesiones después de que, presuntamente, agrediera con un cuchillo al camarero de El Llavanderu. El juicio comenzará en el Juzgado de lo Penal número cuatro a las 10.40 horas.
La Fiscalía sostiene que, sobre las tres de la madrugada del día 31 de diciembre de 2009, en el interior de la ya cerrada cervecería El Llavanderu, en el barrio El Cuetu Altu de Llanes, se originó una discusión -por motivos que no han quedado aclarados- entre el acusado, H. M. C. R., y un camarero del local, N. A. C. R. Cuando los clientes los separaron, el acusado abandonó el lugar.
Sin embargo, el acusado regresó poco después a la misma cervecería con un cuchillo y se dirigió directamente a N. A. C. R. Sin mediar palabra, según recoge el informe de la Fiscalía, «le clavó el cuchillo en el glúteo derecho y en el costado del mismo lado». Como consecuencia de los hechos, N. A. C. R. sufrió «dos heridas incisas traumáticas en región ilíaca y periné, concretamente, una herida en nalga derecha, unión glúteo-muslo de cinco centímetros con una profundidad de 2,5 centímetros, que afectó a grasa y tejido subcutáneo, y otra herida en cadera derecha de 9 centímetros y una profundidad de 2 centímetros, que afectó a tejido subcutáneo». Ambas heridas precisaron para su curación sutura (6 y 12 puntos, respectivamente) y hospitalización durante doce días.
La Fiscalía solicita para el acusado tres años de prisión por un delito de lesiones de los artículos 147.1 y 148.1 del Código Penal, y que indemnice a la víctima en la cantidad que se determine en la sentencia, tras el informe de sanidad de sus lesiones emitido por el médico forense.
Ribadesella
Coincide que el pasado lunes la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo dejaba listo para sentencia otro juicio por una pelea desatada en agosto de 2007 en Ribadesella entre el propietario de un bar y tres jóvenes. En este caso, uno de los jóvenes propinó un puñetazo al camarero que le ocasionó daños en un ojo y pérdida de visión. La Fiscalía solicita dos años de cárcel para el joven y 19.030 euros por las secuelas y otros 787 por las lesiones. Para los otros dos jóvenes solicitó una multa de 480 euros por la falta de lesiones.