elcomercio.es
Sábado, 26 mayo 2012
claros
Hoy16 / 20||Mañana15 / 17|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Los piratas, derrotados

Sociedad

Los piratas, derrotados

Dos aviones Hércules traerán desde EE UU a España el tesoro expoliado por Odyssey de la fragata ‘La Mercedes’, hundida en 1804

02.02.12 - 02:39 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Victoria!!!». Si navegáramos a bordo de alguna de las cuatro fragatas españolas que el 5 de octubre de 1804 fueron atacadas por una flotilla inglesa 30 millas al sur del cabo Santa María, en el Algarve portugués, el grito, jaleado por los 1.089 hombres que componían la dotación de la flota, sacudiría los buques de quilla a perilla. Hasta las cuadernas vibrarían por el júbilo. 208 años después de aquel ataque alevoso, España ha logrado recuperar en los tribunales de Estados Unidos el cargamento que portaba bajo sus cubiertas la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', que se fue a pique aquella aciaga jornada y fue expoliado por saqueadores submarinos.
El fuego artillero de los ingleses, situados a tiro de pistola y llegados por barlovento, hizo saltar por los aires el navío, posiblemente después de que una 'bala roja' (calentada al rojo vivo) incendiara su santabárbara (el polvorín de la nao). En el hundimiento de la 'Mercedes' se perdieron cientos de vidas y el cargamento de metales preciosos que traía de América, «los caudales», que debían ser desembarcados en Cádiz para engrasar la costosa maquinaria de la Corona.
La empresa norteamericana Odyssey Marine Exploration Inc. descubrió en mayo de 2007 los restos de la fragata y saqueó el navío y su cargamento. Estos modernos piratas que cotizan en Bolsa emplearon un robot submarino, el 'Zeus', idéntico al usado para explorar el 'Titanic', capaz de extraer materiales a 1.200 metros, profundidad a la que se localizaron los restos del navío español.
Pero las tornas han cambiado después de una incruenta, aunque salvaje, como suelen ser los duelos de togas, batalla jurídica. En pocos días, dos aviones Hércules de la Fuerza Aérea volarán a Tampa (Florida) y se harán cargo de las 594.000 monedas de plata (reales de a ocho, acuñados en la Ceca de Lima en los años previos a 1804), de las 211 monedas de oro, de los lingotes y de los demás efectos que Odyssey trasladó a Estados Unidos desde Gibraltar. La carga de monedas ocupa cerca de 600 cubas de plástico, de 25 kilos cada una. El cargamento total pesa unas 17 toneladas. El valor de la carga rescatada por la empresa del norteamericano Greg Stemm fue estimada por Odyssey en unos 3 millones de euros. La repatriación no será fácil: las monedas, que han descansado en un depósito judicial, deben viajar sumergidas en agua salada para evitar su deterioro. Y habrá también que superar los complejos trámites jurídicos y administrativos que exige Washington.
La recuperación final del cargamento, calificada como cuestión de «honor nacional» por el anterior ministro de Cultura César Antonio Molina, ha llevado a los actuales responsables de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, y de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, a felicitarse por una sentencia que, dicen, pone fin a una «larguísima batalla jurídica» iniciada en 2007.
En la decisión de que el tesoro sea devuelto al Reino de España ha jugado un papel fundamental la abrumadora evidencia de que el pecio esquilmado por Odyssey era un buque de Estado y que arbolaba pabellón nacional en el momento de ser hundido. Un total de 130 expedientes e informes provenientes de los archivos históricos de la Armada y de la Academia de Historia y compilados por sus especialistas, establecían, de manera pormenorizada, la composición de la flota, su ruta y las circunstancias del combate. Ese valioso material fue aportado ante el tribunal por el abogado designado por España, James Goold, condecorado con la medalla de Isabel la Católica por su defensa del patrimonio sumergido. Goold también logró que la Justicia norteamericana preservara de saqueos los restos de las fragatas 'Juno' y 'Galga de Andalucía', hundidas por temporales hace dos siglos en la costa este norteamericana.
Ante el tribunal de Tampa se han personado, además de España, Perú y algunos descendientes de los marinos que iban a bordo de la 'Mercedes'. Uno de ellos, José María Moncasi de Alvear, descendiente directo del general de la Armada, Diego de Alvear y Ponce de León, segundo comandante de la escuadra, se congratulaba ayer desde Zaragoza por la defensa ejercida por España en el caso de la fragata. Su antepasado vivió en aquel día una tragedia sin nombre: volvía a España con su esposa, María Balbastro, y con sus ocho hijos. El primogénito, cadete del Regimiento de Dragones de Buenos Aires, navegaba a su lado en la 'Medea'. Desde la borda vieron cómo el fuego de la 'Amphion' hacía saltar por los aires a la 'Mercedes',y desaparecer en el fondo del mar a su esposa y a siete de sus hijos.
Sin embargo, la victoria no es definitiva; los piratas rara vez arrían la Jolly Roger. Puede suceder que un último recurso presentado ya por Odyssey ante el Supremo de EE UU, y sobre el que se pronunciará en breve el juez Clarence Thomas, revoque las decisiones del juez Mark A. Pizzo, un apasionado de la historia naval y balandrista aficionado en su velerito de 6 metros de eslora, sobre quien ha recaído el caso en Tampa. Pero todo apunta, sostienen expertos consultados por este diario, que el tribunal de Atlanta, competente ahora en el litigio, comunicará «en pocos días al de Tampa que ejecute la sentencia» que obliga a Odyssey a devolver la carga a España. El embajador de España en Washington declaró también que «es muy improbable» que el Tribunal Supremo acepte estudiar de nuevo un caso en el que otros dos tribunales (Tampa y Atlanta) han emitido sentencias coincidentes.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Los piratas, derrotados

Este cuadro del británico Francis Sartorius recoge el momento en que estalla la santabárbara de la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', el 5 de octubre de 1804. Los caudales que transportaba, expoliados por Odyssey, deben regresar a España, según la Justicia de Estados Unidos.

Los piratas, derrotados

Caudales. Greg Stemm, de Odyssey, y un colaborador examinan las monedas de plata españolas. :: AP



El Comercio Digital

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.