La nueva programación del equipamiento diseñado por Oscar Niemeyer, presentada el miércoles por el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, no ha resultado satisfactoria para los grupos políticos avilesinos. Sólo Foro Asturias parece compartir al cien por cien el plan de actividades diseñado por la sociedad pública Recrea para el Centro Cultural Internacional Avilés.
La alcaldesa de la ciudad, Pilar Varela, decidió emitir ayer un comunicado en el que rechazó hacer cualquier tipo de valoración acerca de las actividades programadas, «porque ya hemos sufrido bastante otras valoraciones que no se deberían haber hecho nunca sobre gustos», y se limitó a desear éxito para todas ellas. «Deseo muchísimo éxito a esa programación porque tendrá que ver también con el éxito de nuestra ciudad», afirma la primer edil tras reiterar la que ha sido su posición desde que estallara el conflicto sobre la gestión del equipamiento cultural.
«Lo que ha ocurrido del mes de julio en adelante es de una tremenda tristeza. He vivido todo este tiempo sin programación -desde el 15 de diciembre-, como un gran fracaso», indicó Pilar Varela, al tiempo que reiteró su apuesta por que sea «la Fundación Niemeyer quien gestione el Centro Niemeyer».
En cuanto a la respuesta de la ciudadanía, añadió que «veremos cuál es. La respuesta a toda la programación anterior ha sido extraordinaria y espero por el bien del centro y de Avilés que sea la misma respuesta».
Por su parte, el concejal de Cultura, Román Antonio Álvarez, consideró «redundante» el plan de actividades con respecto a lo que ya se viene programando en las distintas instalaciones culturales de la ciudad. «No voy a entrar a valorar a las compañías y los artistas que vendrán, que todos me merecen el máximo respeto y no tengo nada que decir de ellos», indicó. Sin embargo, Álvarez argumentó que, el hecho de que «no se haya contado para nada con la ciudad» en el diseño de la programación, hace que se planteen duplicidades en cuanto a la orientación de diversas actividades. «En Avilés ya hay cine subtitulado, conciertos de música clásica y moderna, lírica, danza y teatro. Repetir actividades que ya se hacen en la ciudad no parece lo más adecuado», apuntó Álvarez.
El edil socialista entiende que, frente a la programación elaborada por Recrea, la que desarrolló la Fundación del Centro Niemeyer «aportaba un plus de proyección internacional». Así, a la programación teatral propia de la ciudad, el Niemeyer aportaba «el plus de Kevin Spacey y sus estrenos». A la programación musical, la Fundación sumaba «artistas como Luz Casal, Jackson Browne, Enrique Morente, Paco de Lucía o Barbara Hendricks», se evitaba «repetir lo que ya se hacía aquí», sentenció.
En la misma línea se manifestó el presidente local del PP y diputado autonómico, Joaquín Aréstegui, para quien es evidente que «el Principado y el Ayuntamiento no han hablado para preparar esta programación». Ello provocaría redundancias en la oferta, «incluso con el anuncio de representaciones que ya han pasado, y gratis, por la ciudad», que sólo se puede analizar como «un despilfarro de medios y una auténtica falta de coordinación».
Para Izquierda Unida, la principal crítica no es tanto que la programación del Niemeyer sea más o menos equiparable a la que ya desarrolla la Fundación Municipal de Cultura, como que no colma las expectativas con que contaba la formación. «Creemos que la oferta de actividades que plantea Cultura es buena e, incluso, excelente en lo que respecta a la música y las artes escénicas», pero en otros aspectos «cojea». Así, su portavoz para asuntos culturales, Juan José Fernández, echa en falta una oferta permanente en artes plásticas, así como «todo lo que había desarrollado la Fundación en relación con el debate de ideas, la ciencia, el conocimiento, los debates y seminarios...».
En definitiva, para Izquierda Unida la nueva oferta supone «un retroceso con respecto a la anterior programación».
Así pues, el único que defendió ayer sin fisuras la nueva programación fue el portavoz de Foro, Pablo Sánchez Lorda. «Cumple sobradamente los estándares de calidad nacionales e internacionales», dijo. Al tiempo, el concejal destacó el hecho de que los costes de las actividades vayan a ser muy contenidos.
Ese aspecto, apuntó, es una prueba de la «austeridad» y «eficiencia» de la consejería de Cultura. «Para traer a Michael Nyman no te hace falta ir a Londres una semana a hacerte foto. Basta una llamada a los agentes de los artistas y traerlos», indicó.
Austeridad
Sin embargo, esa austeridad no tiene la misma receptividad en el resto de grupos políticos. El Partido Popular, por ejemplo, opta por la incredulidad. «No me creo las cifras, sólo el caché de El Sueño de Morfeo y José Mercé ya supone casi la mitad de esos 100.000 euros», apuntó Aréstegui.
La lectura del PSOE es distinta. «Una programación no tiene más mérito porque cueste menos. Hay que mirar qué es lo que se ofrece y qué proyección obtienes», argumentó Román Antonio Álvarez. «No es lo mismo una producción propia, que haces desde cero y a la que puedes sacar rendimiento después, que una exposición sin trascendencia mediática que no pasalos límites de la ciudad o la región», añadió.
En similares términos se expresó el edil de IU. Juan José Fernández reprochó a Vallaure que «reniegue del impacto mediático de la anterior programación». Según recordó, «el Centro Niemeyer nació con vocación internacional, siendo ambicioso también en su repercusión mediática como un incentivo para atraer turismo a la ciudad». De ese modo, Fernández recordaba la faceta del equipamiento como un modo «de generar actividad económica».