El presidente local del PP y portavoz adjunto del grupo popular en la Junta General del Principado, Joaquín Aréstegui, considera que el actual Gobierno del Principado sometió a la Fundación del Centro Niemeyer a una auténtica «persecución» con el intento de «controlarla».
Esa es una de las conclusiones a las que llega Aréstegui a la vista de la respuesta que ha recibido por parte del consejero Emilio Marcos Vallaure a las preguntas que planteó «para saber si se han hecho auditorías a todas las entidades que han recibido subvenciones del Principado o si sólo se han practicado a la Fundación». De la respuesta, concluye el dirigente popular, se desprende «que sólo se ha auditado al Niemeyer».
«En todo el proceso se ve una intencionalidad política a la que se quiso dar cierto revestimiento legal», apuntó Aréstegui, quien estima que Foro tenía al Niemeyer «en el punto de mira» desde el momento en que lo consideraron -como también hizo en su día el PP, reconoce el diputado-, «un chiringuito socialista».
«Ahora lo que convendría es que nos expliquen a propósito de eso cómo es posible que se haya actuado contra este 'chiringuito' y que, en cambio, después de todos estos meses se haya mantenido a los gerentes de Recrea, la ZALIA o la Isla de la Innovación, también tildados de la misma manera», se preguntó.
La respuesta, indica Aréstegui, no puede ser otra de que «quisieron cargarse la Fundación, que se formó con el objetivo de la colaboración entre todas las administraciones, para hacerse cargo ellos solos del centro».
En el momento actual, la ruptura de esa cooperación institucional hace que al PP le surjan dudas acerca de la situación del equipamiento. «¿Cabría que solicitaran una nueva licencia de actividad? ¿Tendrían que pagar el IBI? ¿En qué circunstancias está la cesión de la Antigua Pescadería y de la pasarela?», inquirió el presidente del PP de la ciudad.
Por último, Aréstegui confió en que el proceso electoral que ahora se abre venga a solucionar el conflicto generado en torno a la gestión del centro. Por ello, abogó ayer por el aplazamiento de la reunión del patronato de la Fundación prevista para el próximo lunes. Según el dirigente del PP, no convendría «cometer el mismo error» y adoptar decisiones en el seno de la entidad «en una situación de interinidad como la actual». Aréstegui recordó que «fueron precisamente las decisiones que se tomaron en el pasado proceso electoral las que, en parte, están en el origen del conflicto» vivido en torno a la gestión del equipamiento cultural diseñado por Niemeyer.