Apoyar a los sindicatos mineros en sus medidas de protesta, reclamar al ministro de Industria, José Manuel Soria, la convocatoria de la comisión de seguimiento del Plan del Carbón y la recepción a los representantes de Acom (Asociación de las comarcas mineras). Son las tres líneas que el Ayuntamiento de Langreo adoptó en la mañana de ayer para comenzar a luchar para que el Ejecutivo central cumpla con los compromisos con este municipio.
La resolución fue apoyada ayer, en junta de portavoces, por los representantes de PSOE, Foro, IU y el Frente de la Izquierda, recibiendo únicamente el rechazo del PP.
Esther Díaz, alcaldesa de Langreo, aseguraba que los alcaldes mineros están preocupados y que llevan semanas reclamando al ministro de Industria que reciba con carácter urgente a la comisión de Acom, de la que todos los municipios mineros forman parte. Así explicó que pretendemos que «nos trasladen personalmente las medidas que el Gobierno pretende plasmar en los próximos Presupuestos Generales del Estado».
La regidora quiso destacar, una vez más, su preocupación por los anuncios lanzados por el Ejecutivo central y algunos de sus representantes regionales respecto a los fondos mineros y su posible eliminación. Pidió también conocer todas las medidas que se van a adoptar para salir de la incertidumbre actual. Díaz reconoció que «la situación de los fondos mineros ha sido muy preocupante en los últimos años con retrasos en los proyectos, «pero siempre lo hemos denunciado, pero ahora tenemos los pelos de punta», apostilló.
Langreo sería uno de los concejos más perjudicados si el Gobierno de Rajoy cumpliese su anuncio y congelase los fondos mineros. Dos grandes obras quedarían iniciadas y probablemente paralizadas, el soterramiento de las vías ferroviarias de Feve, con más de un kilómetro en obras, y el desdoblamiento de los denominados túneles de Riaño.
El regidor mierense Aníbal Vázquez, por su parte, es algo más positivo que los representantes langreanos. Así, señalaba respecto a los proyectos ya iniciados que «yo creo que algo que ya está firmado y funcionando desde hace diez años no se puede quitar de la noche a la mañana»