Sindicalistas y políticos de la izquierda asturiana expresaron ayer, en el Tanatorio de Cabueñes, pesar por la muerte de Manuel García, 'Otones', y admiración por su ejemplo en la lucha por las libertades y el bienestar de la clase obrera. El féretro con los restos mortales de Otones estaba cubierto en la capilla ardiente por una bandera republicana y otra del Partido Comunista de España, organización en la que militó durante prácticamente toda su vida y en la que llegó a desempeñar cargos de responsabilidad.
Al dolor de la izquierda asturiana se unió ayer el coordinador nacional de Izquierda Unida, Cayo Lara, que acudió al tanatorio acompañado por su homólogo en el Principado, Jesús Iglesias. Cayo Lara dijo que «yo estoy en política por gente como Otones, que se acercaban a los jóvenes para transmitir unos valores e ir comprometiéndonos en su misma lucha». Al recordar de Otones «la entrega de lo mejor de su vida por la democracia y la libertad», Cayo Lara lamentó que «se ha sentado en el banquillo un juez por investigar el genocidio del franquismo». En ese contexto, deseó que, «en memoria de personas como Otones, tengamos un Gobierno legítimo que restituya el daño que produjo otro ilegítimo».
Tres ex-consejeros del Principado: la socialista María Teresa Ordiz y los representantes de IU Noemí Martín y Aurelio Martín, así como casi incontables concejales y exconcejales del Ayuntamiento de Gijón, tanto del PSOE como de IU, pasaron por la capilla ardiente de Otones para expresar condolencia a su viuda, Alvarina Rodríguez, y a otros familiares. Carmen Veiga, Faustino García, Dulce Gallego, Carmen Fernández, Jesús Montes, Jesús Iglesias, Jorge Espina y Libertad González fueron algunos de los responsables políticos que ayer visitaron la capilla ardiente de Otones, a los que se unieron sindicalistas como José Luis Iglesias o Juan Sánchez.
Semblanzas
Dulce Gallego consideró a Otones «ejemplo de lucha por un mundo más justo» y María Teresa Ordiz escribió: «Gracias por tu entrega absoluta y tu lucha permanente por la justicia social» en un libro dedicado a recoger testimonios de añoranza en el tanatorio.
El coordinador de IU en Asturias, Jesús Iglesias, destacó la «doble lucha» de Otones, «por una parte, por las condiciones sociales; por otra, por la democracia y la libertad».
A juicio de Jesús Montes, hasta anteanoche coordinador de IU en Gijón, Otones fue «el prototipo de persona con un altísimo grado de compromiso social».
José Luis Iglesias señaló que conoció a Manuel García en 1965, cuando ambos coincidieron en la cárcel de Oviedo, recluidos por sus actividades antifranquistas, y más tarde participaron juntos, ya en democracia, en un piquete informativo durante una huelga general.
Manuel García, nacido en 1930 en la localidad de Otones, del concejo de Langreo, pagó un alto precio por la defensa de sus ideas, tanto en años de cárcel como en torturas y palizas, según recordaba ayer Jesús Montes Estrada. Participó en la fundación de Comisiones Obreras y encabezó no pocas protestas laborales. Toda su vida está jalonada de episodios de lucha por unos ideales a los que permaneció fiel en todo momento. Sus valores hicieron que tanto el Ayuntamiento de Gijón como el Principado de Asturias le entregasen en los últimos años varias distinciones oficiales. Su muerte, a los 81 años de edad, se produjo como consecuencia de un fallo cardíaco.
Los restos mortales de Otones serán incinerados hoy en el Tanatorio de Cabueñes. Previamente, a las 17 horas, está previsto un acto de despedida en el que intervendrán Jesús Iglesias y Jesús Montes. Los acordes de la Internacional servirán de último homenaje y reconocimiento.