La Policía Nacional de Alicante ha asestado un golpe mortal a una red formada por once ciudadanos de origen soviético -diez georgianos y uno ruso- que se dedicaba a asaltar viviendas de lujo en diferentes zonas del territorio nacional. En el historial de estos ladrones podrían figurar, al menos, una decena de robos en diferentes puntos de la geografía asturiana, entre los que destacan algunos cometidos en Gijón y Oviedo.
Diferentes miembros de la Unidad de Delincuencia y Violencia (UDEV) de la Policía Judicial -encargados de este caso- se incautaron de 100.000 euros en efectivo y numerosas joyas, además de ropa de marca por valor de varios miles de euros. Una parte de estos objetos podría haber sido sustraída en alguno de los asaltos perpetrados en Asturias.
Durante esta intervención policial resultaron detenidas un total de once personas, ocho hombres y tres mujeres, por su presunta pertenencia a esta banda. Como curiosidad, estos sospechosos podrían tener vínculos familiares entre sí.
Modus operandi
Al parecer, estos ladrones fijaban un objetivo y planificaban el atraco siempre y cuando los propietarios de las viviendas que iban a asaltar no estuvieran en casa. Entre las técnicas utilizadas por esta banda destaca una que permitía a los cacos forzar las puertas sin que éstas, a primera vista, parecieran forzadas. A continuación, accedían al interior de las casas en busca de bienes de alto valor y dinero en efectivo.
Sus actuaciones no solo se limitaban a la costa levantina y al Principado. A pesar de que los arrestados tenían supuestamente su base de operaciones en Alicante, la UDEV atribuye a esta banda otros tantos robos en Murcia, La Rioja, Navarra, Sevilla y Zaragoza -además de Asturias-. Estas prácticas delictivas podrían extenderse a otras provincias españolas.
De momento no ha trascendido el número de robos totales que se les imputan, aunque podría ser bastante elevado. Los investigadores de la UDEV realizaron varios registros y practicaron las detenciones entre el martes y el miércoles.
En principio, la Policía les imputa diferentes delitos por robos con fuerza. Además, les acusan de formar una organización criminal al considerar que existía una red jerarquizada y con reparto de funciones, acciones que permitían a estos ladrones fijar y estudiar su objetivo para posteriormente asaltar su vivienda.
La Policía interrogó ayer a los diez detenidos, recluidos en los calabozos de la Comisaría Provincial de Alicante, aunque todos ellos se negaron a prestar declaración ante los investigadores. De todas formas, los agentes tomaron diversas muestras de ADN para esclarecer su posible participación en otros delitos sin resolver. Estas muestras serán cotejadas con las recogidas en los diferentes robos que se les atribuyen. Estaba previsto que los diez sospechosos pasaran ayer a disposición judicial.