Actualmente hay tres personas imputadas por el crimen del portal de Cangas de Onís pero del sumario hecho público por la Fiscalía del Principado de Asturias se desprende que pudo haber hasta cuatro personas implicadas en aquel macabro asesinato. El documento revela que, el 27 de febrero de 2010, Francisco Javier Viego Cuadriello, conocido como 'Pancho', coincidió de madrugada en el bar Galaxia con los acusados Alejandro Feliz y Nerea Asprón, que en aquel momento mantenían una relación sentimental. Alejandro decidió quitar a Francisco Javier Viego el dinero que llevaba encima con la ayuda de Nerea y ésta accedió. Según recoge el informe, la acusada propuso a la víctima que ambos se marcharan, fuera del local. Sobre las cinco de la mañana, Francisco Javier Viego abandonó el Galaxia y, cinco minutos más tarde -para evitar que alguna persona pudiera verlos juntos-, Nerea saldría del local. La pareja compuesta por Francisco Javier Viego y Nerea puso entonces rumbo al domicilio de la víctima, en la localidad de Cangas de Onís. De camino, recoge el sumario, ambos fueron de la mano, en actitud cariñosa, hasta llegar al portal, donde los esperaba Alejandro. Una vez dentro del mismo, según informa la Fiscalía del Principado, el acusado se abalanzaría sobre Francisco Javier Viego y comenzaría a apuñalarlo, utilizando para ello un arma blanca monocortante, de unos 22 a 25 centímetros de anchura de hoja y de una longitud de al menos 25 centímetros. Según el informe forense le asestó un total de 16 puñaladas, comenzando por la ingle y pierna derecha, continuando por la zona derecha del tórax, axila derecha, dorso torácico, hombro izquierdo, zona de la mama izquierda y, finalmente, por el pabellón auricular izquierdo. Francisco Javier Viego recibió también puñaladas en la mano derecha y el antebrazo izquierdo, «lo que refleja una mínima reacción de defensa ante lo inesperado del ataque», explican.
Según relata este escrito, Nerea habría presenciado el acuchillamiento «sin hacer el mínimo intento por evitarlo, sin gritar para evitar que alguien pudiera descubrirlos y sin tratar de abandonar el lugar en busca de auxilio para la víctima». Por su parte, Alejandro utilizó «una fuerza y brutalidad innecesaria» para acabar con la vida de Francisco Javier Viego. «Esto, unido a la reiteración de las puñaladas, supuso un aumento de dolor innecesario para la víctima», sentencian. La víctima falleció entre las cinco y las siete horas del día 27 de febrero de 2010 por lesiones viscerales múltiples, incompatibles con la vida, y resultado de shock hemorrágico agudo.
Cuando Alejandro dejó de apuñalar a su víctima, llegaron al portal el tercer acusado, Pablo Rafael V. P., y una mujer que no ha podido ser identificada. Según recoge el informe, Nerea ayudó, junto con esta mujer, a trasladar el cadáver desde el rellano del portal hasta las escaleras, agarrándole Nerea por un tobillo y Alejandro por las axilas. Mientras tanto, Pablo Rafael V. P. vigilaba desde la puerta para evitar ser descubiertos.