El portavoz de IU, Roberto Sánchez Ramos, ha perdido la cuenta de las veces que ha solicitado al PP que el Ayuntamiento se incorpore al Consorcio de Transportes. Ahora, aprovechando que en marzo habrá elecciones de las que podría salir un Gobierno diferente al actual, vuelve a intentarlo. Propondrá en el Pleno del próximo día 14 que el equipo de gobierno negocie con el organismo dependiente del Ejecutivo regional. Sánchez Ramos, además, confía en que los otros dos grupos de la oposición (Foro y PSOE) apoyen su reivindicación y que salga adelante una moción conjunta para que el PP, en minoría, tenga que abrir la negociación con el CTA.
El alcalde, Agustín Iglesias Caunedo, sin embargo, ya ha avanzado que el Consistorio descarta sumarse al consorcio a no ser que asuma los costes que la incorporación de Oviedo supondría para el Ayuntamiento. Este ha sido siempre el 'pero' del Consistorio, con el anterior regidor Gabino de Lorenzo y con el actual. Ayer Sánchez Ramos se mostró abierto a la posibilidad de reclamar al Gobierno regional una cuantía si realmente la ciudad tuviera que poner más dinero para financiar el transporte público. Pero insistió en negociar y realizar los estudios necesarios para lograr que la capital forme parte del CTA a finales de 2012, una cuestión que estaría, cree el portavoz de la coalición, si ganara las elecciones de marzo el PP porque para Sánchez Ramos el problema es político: «Antes no quisieron porque decían que era un chiringuito del PSOE y ahora tampoco porque está Foro», lamentó.
Tras la negativa de los populares, en opinión de IU, está el contrato firmado por el Ayuntamiento con TUA que tiene aún una vigencia de 18 años y que contempla la subvención por kilómetro recorrido y no por viajero como, según la coalición, sería lógico.
Sánchez Ramos, además, criticó que el Plan de Movilidad elaborado por la empresa Inca, Servicios y Proyectos de Ingeniería Civil (ha costado 23.000 euros) por desaconsejar la incorporación al CTA: es la única «contrapropuesta» en un texto «lleno de grandes intenciones» que, en su mayoría, comparte. Entre otras, la creación de aparcamientos disuasorios «gratis» junto a las estaciones de bus y tren.
Otra de las quejas de Sánchez Ramos respecto al documento es que ni mencione la existencia del tren (ni de los taxis) en la ciudad cuando, por ejemplo, a Colloto desde Uría se llega «en cinco minutos, en cuatro a La Corredoria» y están conectadas también Trubia y La Argañosa con el centro. El plan «busca economizar» el transporte público, reprochó.