«Jamás sospechamos que algo así podía pasar en el Candás». Es la frase, rotunda y con indignación contenida, de uno de los ya exdirectivos del club que pone de manifiesto el sentir general de los socios y la mayoría de compañeros de junta directiva que han dedicado muchas horas a sacar adelante al club. De hecho, aseguran estar pasando «los peores día de su vida».
Mientras, a la vista de las muchas contradicciones que rodean el testimonio del ya ex presidente, Iván Sampedro, en el seno del club todos mantienen su confianza en que, finalmente, la Guardia Civil aclare de forma oficial los hechos para saber lo que realmente ocurrió. Iván Sampedro está acusado de simulación de un delito, en concreto del atraco con agresión en las taquillas del club por dos individuos que le sustrajeron 4.800 euros. Esa fue, al menos, la denuncia que presentó en su día. Ahora deberá hace frente a una realidad que, de momento, sume a la entidad en una profunda crisis. La directiva, en la que aún queda algún miembro, asume que el principal objetivo es el de «pasar página» cuanto antes y recobrar la normalidad en el club. Quieren que el equipo mantenga su tónica de juego con el objetivo de poder jugar la liguilla de ascenso. De hecho, ahora está alzado en la parte alta de la clasificación.
Para alcanzar esa meta confían en la afición y los socios, aunque confiesan que, dada la delicada situación de la entidad, «es muy difícil que puedan aparecer candidatos para hacerse cargo del club».
El hasta ahora presidente Iván Sampedro presentó anteayer su dimisión irrevocable, tras admitir que no había sido atracado. Retiró su denuncia -según mantuvo ante los medios de comunicación- para no afectar a más personas del club.
De acuerdo con su versión inicial, dos individuos le habían propinado una paliza, para luego robarle el dinero destinado a pagar parte de la lotería del Niño y de la recaudación de los recibos de algunos socios. El suceso no convenció a algunos sectores del club, por lo que se vio obligado a convocar una asamblea y dar una explicación a los socios. Finalmente logró el respaldo de la mayoría de socios. El pasado jueves, tras ser detenido por la Policía Judicial y trasladado a las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil de Gijón, admitió la simulación de un delito. Las investigaciones, entretanto, prosiguen para esclarecer la posible estafa por la falsificación de al menos cien papeletas de lotería.