La asociación El Bordón, con sede en Llanes, fue ayer la anfitriona en una reunión de las asociaciones del Camino de Santiago del Norte. A la cita acudieron 44 personas que representaban a diferentes colectivos del País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia. Invirtieron la mañana en una visita al casco histórico de la villa y más tarde mantuvieron una reunión de trabajo con dos ponencias, a cargo de los representantes gallegos y vascos. Por la tarde tuvo lugar la asamblea ordinaria de la Asociación del Camino de Santiago del Norte. No faltó una comida de confraternización en el restaurante Uría y una espicha vespertina en Las Torres.
A las diez de la mañana se iniciaba la recepción de visitantes en la capilla de San Roque y a continuación Guillermo Sordo, presidente de la asociación El Bordón, ofreció a sus colegas una visita guiada por el casco histórico de la villa, con inicio en la casa de las Sirenas para continuar por la calle del Llegar, la capilla de la Magdalena, el palacio del Marqués de Gastañaga, la capilla de Santa Ana, el paladio del Cercáu y la Basílica. Desde el templo parroquial llanisco se trasladaron a la Casa de la Cultura, donde invirtieron cerca de tres horas en el desarrollo de dos ponencias, con ruegos y preguntas, en el marco de las cuales se hizo patente el interés de los participantes por mantener viva una vía de comunicación y fervor con más de un milenio de historia.
Entre los asistentes se encontraba el asturiano Laureano García Díez, presidente de la Agrupación de Asociaciones del Camino de Santiago del Norte, quien consideró a Llanes como «un hito fundamental en el Camino; la primera población asturiana de cierta entidad en la ruta del Norte y con importantes referencias históricas porque en el concejo existieron varios hospitales de peregrinos». Como «punto negro, un lunar» del municipio señaló «la ausencia de albergues».
La ponencia gallega, bajo el epígrafe 'Presentación de la Guía del Camino del Mar', corrió a cargo de Juan Ramón Fernández Pacios. La ruta arrancaría en la villa costera de Ribadeo, mientras que «en la localidad de Neda se funde con el camino inglés, reconocido internacionalmente». Los gallegos llevan desde 1993 «buscando y señalizando el camino físico», al tiempo que lo testimonian en publicaciones que hoy se integran en una guía.
Los vascos estuvieron representados por la diputada Amaia Goikoetxea y la historiadora Itziar Aloria, quienes disertaron sobre la candidatura de los Caminos del Norte a ser reconocidos como Patrimonio de la Humanidad.