El escrito en el que 30 miembros del consejo político de Izquierda Unida de Gijón reclamaban al ya excoordinador general del partido, Jesús Montes Estrada, la convocatoria de una reunión extraordinaria de este órgano de dirección de la organización, pedía que en esa convocatoria se diera lectura y se sometieran a votación las actas del consejo levantadas desde el 20 de noviembre de 2010. Según pudo saber este periódico, el anterior equipo de dirección -junto a Montes dimitieron también el secretario de Organización, Guillermo Miranda, y su adjunto, Xabel Llano- nunca llegó a presentar estas actas en las reuniones del órgano. En concreto, abarcan un periodo de 14 meses de reuniones del consejo político, precisamente el transcurrido desde que en la asamblea general celebrada en La Calzada se eligió al actual consejo político y se decidió que Jorge Espina, actual portavoz del grupo municipal, fuera el cabeza de lista para las elecciones locales que se celebraron en mayo de 2011.
El segundo punto del orden del día propuesto en el documento, entregado el pasado lunes en la sede del partido con vistas a su discusión en la reunión del consejo político que se celebró el miércoles, correspondía a la celebración de un debate y la determinación de los compañeros liberados por el partido, y las funciones que estos debían realizar. También se pedía la aprobación de las altas y bajas en el partido y del censo de la organización, así como un debate y votación del presupuesto de IU de Gijón.
Pese a que la convocatoria de un consejo extraordinario puede realizarla bien el coordinador general o bien un tercio de los miembros del consejo -17-, el documento se presentó con el aval de 30 personas o, lo que es lo mismo, el 60% de los integrantes de este órgano. Jesús Montes Estrada entendió este hecho como una muestra de «desconfianza» hacia su labor, por lo que tras informar en la reunión de jueves de la recepción de ese documento presentó su dimisión irrevocable, a la que se sumaron las de Guillermo Miranda y Miguel Llano. 48 horas más tarde, en una nueva reunión convocada para elegir una presidencia colegiada que se hiciera cargo de las riendas del partido tras la marcha de 'Churruca', presentaron su dimisión otros dos miembros del consejo político. Entre las críticas al documento firmado por la mayoría del consejo pidiendo esa convocatoria extraordinaria, destacan las alusiones al hecho de que se presentó poco después de que se conociera la nueva convocatoria de elecciones al Principado. No obstante, Jorge Espina aseguraba ayer que las firmas ya habían sido recogidas hace meses, pero la dirección regional les que no presentaran la petición hasta que pasaran las elecciones generales, para no causar un perjuicio electoral al partido. Tras el 20-N, Montes Estrada, siguió sin convocar la reunión extraordinaria pese a que se le había pedido de forma reiterada de modo informal, por lo que finalmente se optó por reclamarla de modo oficial.
Pese a todo lo ocurrido en los últimos días, desde el partido se pretende hacer «borrón y cuenta nueva», y se descarta la existencia de ninguna crisis. De hecho, destacan que la composición de la nueva presidencia colegiada «representa la pluralidad de Izquierda Unida de Gijón», e incluso forman parte de la misma personas que no firmaron el escrito que motivo la dimisión del coordinador. Entre la labor de esta presidencia colegiada -formada por seis personas, tres de ellos los concejales del grupo municipal- está la convocatoria de una asamblea general en abril para renovar la dirección del partido a nivel local.