«Las infracciones penales se han reducido un 13% en 2010, sobre todo los delitos contra el patrimonio, que disminuyeron un 25%. No obstante, nuestros datos de delitos superan a los del entorno». Es el escenario que el alcalde de Navia, Ignacio García Palacios, ha descrito a responsables de la Delegación del Gobierno en Asturias, a los que ha solicitado «medidas de refuerzo» para luchar contra las actuaciones delictivas en el concejo.
Una de las propuestas planteadas por el regidor ha sido la de ubicar en Navia una sede de la Policía, que hasta ahora sólo tiene dependencias en Luarca. Para acogerlos, avanzó, «el Ayuntamiento puede disponer de los locales necesarios», aunque no precisó cuáles podrían ser los adecuados.
Asimismo, García Palacios ha solicitado que se estudie una posible ampliación del efectivos de la Guardia Civil destinados al cuartel de la villa, desde el que se cubren también los concejos de Coaña y Villayón: «Ahora mismo hay 18 agentes, que se ven reducidos en un tercio en periodos de vacaciones. Por eso se necesitan del orden de diez agentes más», expuso el regidor, que recordó que la Benemérita dispone de «unas instalaciones nuevas y modernas, suficientes para dar respuesta a las necesidades que tenemos».
El alcalde de Navia explicó que las peticiones trasladadas a la Delegación del Gobierno se sustentan en el elevado índice de delitos que se registran en el concejo durante el año: «Si aquí hay más infracciones, los agentes de seguridad tienen que concentrarse aquí», afirmó, al tiempo que señaló que la mayor parte de los incidentes se registran los fines de semana de enero a junio: «Es cuando se concentra aquí gente de toda la comarca. En verano, hay más personas, pero se distribuyen más, porque hay fiestas en casi todos los pueblos».
A la espera de conocer la decisión que adopte la Delegación del Gobierno, que según el alcalde naviego «se han comprometido a estudiarlas», la seguridad de las noches de la villa se mantendrá en manos de la Guardia Civil, cuya actuación es alabada por el regidor.
Para desarrollar su labor, los agentes disponen de cámaras de videovigilancia que están instaladas en algunas de las calles más céntricas de la villa. A estos dispositivos se podrán sumar en breve otros cinco: «Ya tenemos la autorización definitiva para instalarlas», anunció el regidor.