La amplia sonrisa y el contundente apretón de manos delata la satisfacción de Javier Fernández al abandonar el plenario del congreso de Sevilla, instantes después del discurso de cierre del nuevo secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. El líder de los socialistas asturianos cree que del cónclave sale un partido «unido» y con la voluntad de responder «entre todos» a los desafíos que vienen. El primero, en el Principado, con las elecciones del próximo 25 de marzo. Unos comicios que afronta una organización reforzada tras lo sucedido estos días en la capital andaluza, sostiene, y que peleará «con ilusión y energía» por la victoria.
«En Asturias, desde la fuerza que ahora nos da este resultado», señala Fernández en alusión a lo acontecido en Sevilla, «afrontamos el proceso que tenemos por delante, que es muy importante para el PSOE pero aún lo es más para los asturianos». Una cita con las urnas, la segunda en diez meses en términos autonómicos y la tercera si se añaden las generales del 20-N, que los socialistas tienen marcada en rojo en el calendario. Vista la fractura en la derecha, el enfrentamiento entre Francisco Álvarez-Cascos y el PP, se ven con opciones serias y reales de triunfo.
Fernández, en todo caso, deriva el asunto electoral a hoy, a la reunión de la ejecutiva regional que propondrá candidato, y hace hincapié en el relanzamiento que a su juicio experimentará el PSOE tras este congreso. Valora especialmente que después de la división del voto, casi a la mitad, en la pugna entre Rubalcaba y Carme Chacón, la nueva ejecutiva recibiese ayer el aval del 80% de los delegados. «Es un mensaje clarísimo de unidad y de voluntad de integración», apunta. El primer paso, añade, de un renovado PSOE «unido y fuerte» que, en términos nacionales, «hará la oposición que necesita este país» y en el caso concreto de Asturias batallará por recuperar el poder perdido en mayo del pasado año.
Aunque Fernández no da especial trascendencia al hecho de que haya dos asturianos en la ejecutiva federal, en la medida en que entiende que lo importante del congreso es «ver que vamos en la dirección que todos queremos», sí se confiesa «satisfecho» por esa doble presencia. La segunda cara es la de Hugo Morán, que también ayer hizo una lectura optimista de la cita andaluza. «Se ha marcado una línea de trabajo clara», explica: «Soldar el partido y luego soldarlo a la sociedad».
El flamante secretario de Medio Ambiente del PSOE no esquivó el debate regional. Cree que Cascos ha adelantado los comicios porque «tiene la percepción de que los asturianos se han alejado de su proyecto». Y así es, asegura, hay un «alejamiento» entre los ciudadanos y la derecha que ahora detecta en el Principado y que augura que más adelante se producirá en todo el país. «Asturias necesita una política razonable y eso no está en manos de Cascos, solo el PSOE lo garantiza», remarca.