«El cuartel de la Guardia Civil no se construirá según el proyecto enviado por Interior». Así de contundente se manifestó ayer el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, quien, de este modo, ratificó su compromiso con los vecinos de la villa. «Nunca convenció a nadie y no podemos permitir que se ejecute; hay que escuchar a la gente».
El regidor mantuvo ayer una reunión informal con el actual delegado del Gobierno en Asturias, Gabino de Lorenzo, en la que le explicó las intenciones de ejecutivo local de modificar el proyecto y consensuar el nuevo con «los vecinos». Delegación de Gobierno no podrá problemas, puesto que está dispuesta a retirar la solicitud de licencia de obras presentada por el anterior Gobierno central y abordar los cambios.
De llegar a un acuerdo entre ambas administraciones, como así parece, habrá que afrontar un sobrecoste aproximado de 160.000 euros, que podría asumir el Ministerio de Interior y permitir la modificación de un proyecto que no convence ni al gobierno local, ni a los residentes ni a grupos de la oposición, como el PP.
En cualquier caso, los trámites deberán hacerse con rapidez para poder iniciar las obras a principios de 2013, última fecha barajada por el Ministerio del Interior. No obstante, a día de hoy, el Gobierno central no tiene ninguna partida presupuestaria asignada para esta construcción. El anterior Ejecutivo había retrasado hasta 2012 el comienzo de las obras, pero, a tenor de las modificaciones, esta fecha podría ampliarse. El proyecto del nuevo cuartel de la Benemérita de Mieres se incluyó en el plan plurianual de inversiones para los años 2013, 2014 y 2015.
Cuando llegó al Ayuntamiento tras ganar las elecciones municipales en mayo del año pasado, Izquierda Unida se encontró con que el proyecto del nuevo cuartel de la Guardia Civil de Mieres no contaba con una sola modificación y todo el trabajo estaba por hacer.
Desde que conocieron el proyecto avalado por el Ministerio del Interior, los vecinos de la zona reclaman que el edificio se levante en el centro de la parcela y ocupe el mismo espacio que el inmueble actual, lo que evitaría que sus pisos queden encajonados, se eliminen aparcamientos y cambie el parque infantil que existe actualmente.
Este grupo, unido en una plataforma, considera que se aprovechan mejor los espacios manteniendo la actual ubicación. En este sentido, en 2009, enviaron una carta al Defensor del Pueblo y recogieron más de 4.000 firmas de apoyo a «la zona verde en la parte trasera del cuartel». También se reunieron con todas las fuerzas políticas municipales, así como otras asociaciones vecinales y culturales. De todas recibieron apoyo.
El presidente del Partido Popular en Mieres, Carlos Galcerán, se reunió con los vecinos afectados hace mas de un año para conocer sus demandas de primera mano. En aquel encuentro adquirió el compromiso de mediar -si su formación ganaba las elecciones generales, como así ocurrió- con el Gobierno central para cambiar el proyecto del cuartel de Mieres e introducir las modificaciones solicitadas por los residentes.
El documento original sitúa el edificio en uno de los extremos de la parcela, una localización que siempre fue rechazada por los vecinos de la zona, al considerar que el acuartelamiento estará muy cerca de las viviendas y se perderán plazas de aparcamiento.